Recortes de Ignacio Rodríguez de Rementería / @micronauta

2007/12/30

Sin mayores incidentes finalizaron los "Carnavales Culturales" en Valparaíso


Miles de personas, principalmente jóvenes, disfrutaron el último fin de semana del año de actividades musicales al aire libre en Valparaíso.

Con la participación de Mauricio Redolés, Teleradio Donoso, Lucybell, Zaturno, Sabina Odone, el Ballet Folclórico Nacional y Tabaré Cardozo se llevó a cabo el conjunto de jornadas convocadas por las autoridades en el puerto

Si bien la organizacón estuvo mejor que otros años, persisten algunas externalidades negativas, y existe poco control del nivel sonoro, que además de ser molesto llega a ser potencialmente dañino para los asistentes.

El viernes en el estadio Playa Ancha se dieron cita 8 mil personas, muchas de las cuales llegaron temprano para asegurarse buen puesto y aguantaron hasta las 23:30, para presenciar Chancho en Piedra y Juana Fe.

En dicha actividad -denominada Rockódromo- también estuvieron Mauricio Redolés y Teleradio Donoso, entre otros. Destacó la presencia de Chinoy, cantautor oriundo de la región, considerado una de las promesas para el 2008.

Danza, música y criaturas en la calle

Paralelamente -además de cine en los cerros y varias muestras de arte que no formaban parte del programa oficial- se desarrolló en el centro de la ciudad un desfile pasacalle denominado "Valpalarrisa", con cueca, candombe y otros ritmos, y con criaturas de tamaño humano y sobrehumano que llegaron hasta la plaza Sotomayor.

Aunque esta actividad tuvo menos asistencia que el Rockódromo y la clausura, su carácter festivo, popular y callejero se acerca a lo que uno esperaría de un carnaval. Quizás esta parte de la actividad oficial vaya creciendo con los años y no tengamos que poner carnaval entre comillas. De alguna manera, la palabra carnaval no me calza con escenarios y gente retenida tras rejas.

Irresponsable exceso de decibeles

En la zona de la iglesia La Matriz, los encargados de proyectar el documental "A 50 cm del suelo" de Alina Astudillo, tuvieron que pedir al personal del evento oficial que disminuyera el nivel de audio, tan alto que no permitía conversar al interior de los hogares y negocios cercanos.

En este aspecto, cabe destacar la acertada decisión por parte de los organizadores, de programar el rock al interior de un estadio y no en la vía pública.

Sin embargo, en la cercanía del escenario de cierre -en pleno centro de la ciudad- el nivel sonoro fue mayor que lo necesario, especialmente durante las presentaciones de Lucybell y Zaturno. En dicha actividad, que se realizó en el parque Italia, también estuvieron presentes Sabina Odone, el Ballet Folclórico Nacional, Tabaré Cardozo y Daniel Muñoz.

Para una audiencia de 50 mil personas al aire libre, la solución responsable es disponer de torres atrasadas, de esa manera no se concentra tanta energía sonora en un sólo punto o par de puntos (stereo).

Aseguraría que todos los periodistas y VIPs que se pararon delante de los parlantes ayer sufrieron pérdida de audición permanente.

Se puede ver la versión peridística en La Nación de hoy domingo, donde un lector me acusa de chaquetero y me pregunta si soy amigo de Chinoy, ja.
blog comments powered by Disqus