Algunos creen que es una mala idea, tendrán sus argumentos, que no me han logrado explicar. Yo tengo varios argumentos a favor que expliqué en El Quinto Poder, salió un poco largo, aquí voy a resumir los puntos principales:
Hacer más justas las condiciones
La música local no está en igualdad de condiciones respecto de la música instalada mundialmente: Se estima que hoy Universal, Sony y Warner controlan más del 75% del mercado musical, invierten cantidades descomunales para promocionar unos pocos productos y lo hacen a través de sus filiales de TV y radio: instalando a sus artistas mediante una suerte de dumping y negando espacio a los que no forman parte de su negocio.
Favorecer desarrollo económico local
Cada vez que se emite por radio (y TV) el trabajo de un autor o intérprete de otro país, los derechos que se recaudan se van del país, corresponden a un tipo de importación que no crea trabajo ni paga impuestos locales. Cuando se emite contenido de orígen local sucede todo lo contrario, se mueve la economía local y no sólo el bolsillo de autores e intérpretes.
El ejemplo canadiense: MAPL
Rush, que visita Chile por estos días, es un ejemplo de cómo una industria fortalecida puede dar lugar a buena música que se exporta. Y no es único: Neil Young, Celine Dion, Adrian Belew, Bryan Adams, Daniel Lanois, Joni Mitchell y otros conocidos mundialmente han podido desarrollar sus carreras artísticas gracias a la ayuda primero impuesta pero hoy orgullosa de los medios de su país.
El proyecto local es modesto pero bienvenido
La idea no es nueva y Canadá no es una excepción. mecanismos similares existen o han existido en Argentina, Brasil, Israel, Jamaica, México y Sudáfrica. En Francia, Irlanda y el Reino Unido existe algo parecido desde hace un tiempo, y ahora se ha extendido a la Unión Europea por completo. En la mayoría de estos casos la cuota mínima es mayor a un 25%, llegando a un 50%. Lo que se propone en Chile es sólo 20%.
Los detractores no tienen argumentos
La Asociación de Radiodifusores de Chile se ha manifestado en contra, declarando que hay "mecanismos mucho más proactivos y eficientes para estimular la difusión de música chilena", aunque no los especifican ni parecen aplicarlos. Apelando a la ignorancia impuesta por ellos mismos sobre el contenido local, las radios dicen que la cuota les resta libertad editorial. Ellos saben y muchos también sabemos que existe música chilena del más amplio espectro, que sin estar respaldad por la promoción de los grandes sellos es de clase mundial e incluso de culto en otros países.
El mito de que la música local es mala
Esto es muy curioso, lo he visto esgrimido como uno de los argumentos. Por suerte mis aventuras en lo de componer música han sido muy pocas y las de interpretar menos aún, no me siento aludido y hablo más como observador:
Conozco mucha música chilena bien hecha técnicamente, significativa e interesante o simplemente entretenida estéticamente, hay de todo. Y claro, ha sido la celebrada excepción poderla oír en nuestras radios o TV. Este argumento lo que hace es darle la razón a la cuota, porque demuestra ignorancia sobre la buena producción local.
Obvio que también hay música mal hecha, fome, pasada de moda, etc., eso sucede en todos los países e incluso entre la música producida y promocionada por los grandes sellos mundiales, pero en el estado actual de poca disfusión, no hay oportunidad para que la música local buena o mala compita ante la audiencia y se refine gracias a dicha competencia.
No me quiero extender demasiado, si el tema te interesa en profundidad puedes leer lo que escribí en El Quinto Poder, pero sí quiero aprovechar de citar algunos comentarios y contestar algunas preguntas que surgieron en Twitter sobre el tema:
@earriagada: "esa restricción limita capacidad d segmentación de un medio, su libertad para diferenciarse, condiciona al análogo y no al otro".
Respuesta: hay música local suficiente para la más amplia segmentación, además con música local o del mundo las radios no pueden competir con la segmentación que hay en Internet, por ej. la red de AOL/Shoutcast tiene más de 30 mil canales.@nicorojasc: "Si no toco música, tengo la obligación? pongo la música entre 3 y 5 de la mañana?"
Respuesta: En Canadá eso se solucionó definiendo un horario para cumplir la cuota. En el proyecto chileno se propone su distribución en dos franjas, lo cual podría quedar en algo así como 10% diurno y 10% nocturno.@jamestica: "independiente d calidad no me parece que nos tengan que decir que escuchar, menos en un estado democrático y mas aún en uno que cree en el libre mercado y su autoregulación".
Respuesta: Concesiones radiales consisten en la asignación de un bien de uso público para la prestación de un servicio comercial. En función del desarrollo social, es natural que Estado como socio tenga injerencia en cómo se usa. Si un radiodifusor no está conforme con las condiciones de esta sociedad, tiene libertad para emitir por otras vías: por ejemplo puede pagar distribución de su programación vía Internet o satélite. Desde el punto de vista del usuario lo mismo: la radio de libre recepción no es la única manera de acceder a música, hay varias otras y todos estamos en libertad de pagar por ellas.También algunas opiniones a favor interesantes:
@PatriciaReichel: "esto tambien ayudara a que haya mejor musica chilena y mas competencia, es motivador".
@pmorrisk: "apoyo ley del 20% de música chilena. a veces hay que intencionar con políticas públicas bienes comunes que el mercado no genera por sí solo".
@carolaurrejola: "Yo sólo sé que la poca valoración de la música chilena es dramática. Y que países con cultura musical densa tienen cuotas".
@pablobello: "No conozco el proyecto en detalle, pero en principio estoy de acuerdo con una cuota para la música chilena".
En fin, la conversación aún está abierta, el proyecto está en curso y podría recibir indicaciones antes de su aprobación final en el Senado chileno. Hay harta opinión reactiva dando vueltas, quizás falta más reflexión y antecedentes, porque el tema no ha sido tratado con mucho detalle por los medios de comunicación tradicionales. Por supuesto eso no debe tener relación alguna con que los medios tradicionales y sus periodistas especializados en música tengan intereses involucrados, cierto?
Explicito mi interés: trabajo en el ámbito de la producción musical y soy titular de derechos de autor de canciones.



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