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No es lo mismo ("big data" que inteligencia)

Hace unos días La Tercera dio a conocer detalles de un supuesto uso de "big data" por parte del Gobierno de Chile como fuente de "inteligencia", aludiendo a influencia extranjera en el estallido social ocurrido desde mediados de octubre. Esto en un contexto de rumores, propagados por el mismo gobierno, algunos de sus partidarios e incluso algunos medios de comunicación sobre esa supuesta influencia.

Creo pertinente conversar algunos puntos al respecto:

En primer lugar, la sociedad es un sistema complejo. Los social media también. Cualquier análisis simplista de ambos fallará, más todavía si excluye otras señales y formas de OSD* y OSF*.

Asimismo, un análisis sin continuidad organizacional y metodológica no tiene como formar parte de una línea histórica que permita hacer diagnóstico diferencial. Este es un elemento fundamental en encuestas, donde comparar mediciones obtenidas en el tiempo y ver correlación con procesos que vive la sociedad ayuda a validar metodología y darle un sentido contingente a los resultados.

Otro problema al sacar conclusiones en base a plataformas de social media como fuente pública es la cantidad de información falsa y/o dirigida. Quienes hemos trabajado de cerca con estas plataformas y hecho algo de análisis sabemos lo fácil que es acceder a grandes volúmenes pero lo difícil que es extraer información valiosa.

Me gusta lo que dijo José Kusunoki (@jkusunoki): "Hacer una query de Twitter no es big data".

En parte, dicha dificultad existe porque hay grandes esfuerzos puestos en usar estas plataformas para manipular percepción y comportamiento de usuarios. Los llamados "bots" o cuentas dirigidas son un problema importante reconocido por las propias plataformas.

También, cada dato visto en social media necesita ser verificado si queremos generar algo más que un simple análisis de opinión. Si hablamos de grandes volúmenes de datos ("big data") es prácticamente imposible verificar dichos datos de manera costo-efectiva, vale decir el resultado no se puede llamar "inteligencia" en el sentido en que la palabra suele utilizarse en el ámbito de la seguridad, al menos cuando se extraen desde las interfaces públicas de las plataformas.

Jordán (2013) dice “Uno de los principios no escritos en materia de inteligencia es que no puede darse como completamente válida una información que no haya sido contrastada con, al menos, otra fuente”, nos recuerda S.Negri (@csnegri).

Uno pensaría que, siendo economistas, quienes están a la cabeza del actual gobierno sabrían todo esto. Pues análisis y predicción del comportamiento de personas también forma parte fundamental del quehacer empresarial moderno. En consecuencia, queda impresión que el aludido informe se puede haber mandado a hacer con sesgos previos, para justificar el accionar represivo de los últimos meses, pues en la moneda no parecen tener duda alguna respecto de la supuesta injerencia extranjera en el estallido social chileno.

Habiendo en Chile actores serios capaces de llevar análisis complejos, como la Universidad de Chile, como Analytic y como Brandmetric, el Gobierno ha preferido contratar algún actor desconocido, sin respaldo, o (peor) algún conocido que prefiere el anonimato, pues dicho actor podría no estar dispuesto a dar la cara por la validez de este análisis. Expertos como Bárbara Poblete (@bpoblete) y Jorge (@perez) de la Universidad de Chile revelaron que La Moneda se acercó a pedir ayuda, y ellos en cambio no estuvieron disponibles para hacer algo mediocre por encargo.

Desde el 18 de octubre hasta ahora, organismos nacionales e internacionales han consignado reiterados abusos en el uso de la fuerza contra la población civil en Chile, asemejando la respuesta del gobierno al estallido social con la represión en tiempos de la dictadura chilena 1973-1990. En este contexto, el contenido del informe citado parece consistente con la estrategia de criminalizar al movimiento social o propagar la idea de un enemigo imaginario.

También debemos considerar el aspecto de la vigilancia. El análisis general de tendencias a partir de lo que ciudadanos publicamos en plataformas puede ser de legítimo interés público y un insumo útil para el Estado. Pero el actual gobierno ha perdido ante la ciudadanía confianza en su buena fe, debido a la acción represiva. En este sentido, no es alentador que el informe aluda a usuarios en particular, individualizando posiciones políticas. Ese tipo de perfilamiento, que incluye identidad (o intento de) geolocalización, puede ser considerado una transgresión a los derechos fundamentales, explicó Sebastián Becker (@sebabecks).

Si de verdad el actual gobierno quisiera escuchar a la gente vía social media, bastaría con poner expertos, que los hay localmente, a trabajar en serio con las herramientas correctas. En media tarde ya habría un resumen. Y probablemente, en el primer lugar estarían las demandas por salarios, pensiones y salud dignas.

Y finalmente una reflexión: si bien al parecer este papelón no fue ni big data ni un creíble monitoreo de plataformas de social media, sí existen grandes volúmenes de información en manos de esas plataformas. No solo las más obvias como Google y Facebook, el comportamiento de cada uno de nosotros y muchas de nuestras comunicaciones pasan a través de las empresas de telecomunicaciones móviles. Tanto las plataformas como dichas empresas pueden construir perfiles detallados de quiénes somos, qué opinamos, qué hacemos y con quién. Ya lo hacen, ya existe intercambio mercantil de esos datos (Shoshanazuboff habla de "capitalismo de la vigilancia"), que ya se usa para predecir e incluso moldear nuestros comportamientos. ¿Qué va a pasar cuando gobiernos encuentren la manera de comprar u obligar a las plataformas a entregarles ese tipo de inteligencia?

Ojalá que lo sucedido y las conversaciones resultantes nos permitan reflexionar sobre lo importante que es proteger y regular los datos del comportamiento de personas y su uso, tanto en miras a los cambios en curso a la legislación de protección de datos y ciberseguridad como a los principios que deberían abordar esto en la próxima carta fundamental.

Una versión posterior de esta columna fue publicada en El Desconcierto.

El capitalismo hiper conectado: de cada uno según *su* vulnerabilidad

Los medios (participativos como también tradicionales) reflejan, transportan y potencian lo que la sociedad ya es, con una importante salvedad: son manipulables por quienes tienen más poder para hacerlo. Ya se ha visto, y se seguirá viendo, tanto en la historia de los mass media como en la historia reciente de los "new media".

Esto lo sospechábamos hace tiempo y ya hemos visto algunos efectos, pero además Shoshana Zuboff le pone nombre Y focaliza el problema al explicar que el "capitalismo de la vigilancia" va más allá de solo traficar los datos de las personas. Plataformas como Google, Facebook y Twitter han desarrollado la capacidad de modificar el comportamiento de la sociedad completa a través de las plataformas participativas, al presentar experiencias a la medida para manipular a cada persona según su vulnerabilidad, y en este sentido hay un potencial de influencia cualitativamente mayor, y por lo tanto mucho más peligroso, que con los medios tradicionales. Por eso es importante hablar de esto, desarrollar una cultura medial para que el usuario pueda leer entre líneas, pues ya no basta con explicarle el entre líneas de "el relato" del momento, cuando el relato es diferente para cada uno.

Así, la sociedad pasó de anhelar que "de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades" a aceptar que se explota a los individuos "a cada uno según su vulnerabilidad".

En este sentido, Cadem se hace honor a si misma y equivoca, con este estudio que o está mal hecho, o intenta ocultar lo que un análisis más profundo revelaría, lo mismo que se ha revelado en el Reino Unido, EEUU y Brasil: aunque "no se identifican" conscientemente, mayoría sí son "volátiles", altamente manipulables medialmente.

Mientras más pienso en lo que ha planteado Shoshana Zuboff y lo aplico a la sociedad actual y su contingencia, más sentido me hace.

Esta reflexión nació de una conversación en la timeline de Andrés Azocar donde participó Enzo Abbagliati.

El caso Nido, los datos personales y una noticia personal

Queridos contertulios, ¿les conté que voy a estar en la Fundación Datos Protegidos? Bueno, hoy parece un buen día para anunciarlo, dadas las noticias de hoy.

Creo que también es un buen día para hablar sobre caso Nido.

Para los que no se enteraron, nido.org como un "club" de usuarios anónimos que, entre otras cosas, comparten imágenes y datos de chicas entre sí con fines espurios.

Muchas de esas imágenes y datos parecen venir de lo que gente comparte en medios participativos como Instagram y Tumblr o grupos en plataformas de mensajería "privada" como WhatsApp y Telegram.

Algunos medios o datos podrían también venir de filtraciones o hackeos.

El modus operandi del club en cuestión parece ser "jugar" a usar dichos datos para acosar o "conquistar", a menudo a través de extorsión, típicamente a chicas jóvenes, pero no necesariamente, también operarían contra la comunidad LGBT.

Es una madeja bien compleja entre lo legal y lo ilegal, pero una cosa está clara: esto es un problema cultural y no va a desaparecer solo con más leyes.

Uno de los aspectos más graves es lo vulnerable que pueden estar adolescentes / menores de edad frente a grupos que actúan de esta manera. Hoy salió a la luz este sitio pero seguro hay otros, quizás más ocultos y todavía más violentos y peligrosos.

Por eso es importante explicar desde niños a usuarios de social media que todo lo que ponemos en la Internet implica riesgo.

De hecho, podríamos preguntarnos si es buena idea que niños y adolescentes accedan solos a mensajería online y/o publiquen información en medios participativos.

Independiente de edad, la tentación de publicarlo todo (ej., vacaciones en Instagram) es para pensar dos veces, especialmente si vamos a publicar fotos de menores de edad.

¿Qué nos pasa como sociedad que estamos publicando todo lo que hacemos, a veces aparentando incluso un estándar de vida y una felicidad que no son reales ni representan sentires verdaderos?

¿Nos damos cuenta que las plataformas viven de las interacciones que causamos, y por lo tanto fomentan exhibicionismo que llame la atención (y conflicto polarizante)?

Y dado esto, ¿qué estamos haciendo como sociedad, como profesores, como familias y como amigos, para concientizar y poner límites a este fenómeno?

Algunas cosas que podemos hacer:

  • Dejar de poner en Internet todo lo que hacemos, aconsejar a los demás a tener cuidado.
  • Considerar que a veces compartimos info de terceros sin permiso. Las fotos tienen señales identificables (caras, lugares) que facilitan deducir información sobre quién, cuándo, dónde y con quién.
  • Educar en relación a lo que implica la huella de datos. Una vez que una foto o dato sensible sale a lo "público" (aunque las plataformas sean privadas), ya es muy difícil que eso vuelva al ámbito de lo privado fácilmente. Hay ejemplos terribles de esto.
  • Entender que los mismos datos que en un contexto puede ser inocuos o significar una cosa, pueden ser sacados de contexto e incluso manipulados para significar otra o usarse de mala forma, por ejemplo extorsión. Estudiar el tema de los "deep fakes".
  • Explicar que el registro o difusión no consentida (por ej. de pornografía), el acoso, la extorsión, el abuso y el tráfico de datos personales son delitos - o deberían serlo, y en eso además hay que modernizar legislación y el trato entre usuarios, plataformas y autoridades.
  • Seguir y difundir a entidades y especialistas que tratan bien estos temas, y que nos pueden ayudar en caso que experimentemos una emergencia relacionada.
Hay una entrada sobre este tema en Facebook y un hilo similar en Twitter.

El problema de vigilancia con metadatos y el "decreto espía" 866

Pancho Mahmud Aleuy, actual subsecretario del interior de Chile, ha creado una normativa de recolección de datos, aparentemente a pedido de la Policía de Investigaciones, de espalda al país y que convertiría a las compañías de telecomunicaciones en amenazas explícitas para la privacidad de millones de personas.

En principio, querer datos para los efectos que interesan a Aleuy no tendría nada de malo. Es consensual que entre los terrenos para la prevención del delito y persecución de delincuencia se debe incluir el paisaje de la comunicación electrónica, donde transcurre una proporción creciente y significativa de toda actividad, y en consecuencia también actividad ilícita. Lo que es cuestionable es que haya que interceptar a todos los usuarios de servicios de telecomunicaciones a priori, lo que se vislumbra al examinar el contenido del decreto 866.


Recolección excesivamente amplia: 

En la propuesta del subsecretario, la información de usuarios se guarda por al menos dos años e incluye datos sensibles como localización, servicios utilizados y quién se comunica con quién. El plan, que según El Mostrador fue elaborado tras consulta con compañías de telecomunicaciones, asigna a dichas empresas la responsabilidad de recolectar continuamente datos de todos sus usuarios, de manera constante, sin necesidad de orden judicial, en forma contraria al principio de presunción de inocencia y poniendo en la práctica a todo el país bajo libertad vigilado, como bien ha caracterizado Juan Rodrigo Anabalón.


Nuestra privacidad como moneda de cambio para cooperación público-privada: 

Esta situación genera varias dudas que ni la autoridad ni las compañías involucradas han abordado hasta hoy. Una es quién paga. Colectar y guardar información sobre millones de usuarios presenta un costo significativo. Las empresas no lo van a hacer porque sí, van a tener que o cobrarle al Estado, o cobrarle a los usuarios (incrementando precios) o hallar una manera de hacer que la vigilancia se pague a si misma.

Aquí es donde puede estar el problema mayor, pues la inciativa facilitaría que las compañías usen los datos con sus propios fines, algo que si bien sería ilegal, es prácticamente imposible de conocer y fiscalizar para usuarios y autoridades, tal como ya ocurre sin que tengan la facultad de recolectar tantos datos ni guardarlos por tanto tiempo.

¿A quién no le ha pasado recibir llamadas de estas mismas compañías, de bancos, de aseguradoras y otras empresas, ofreciendo servicios en base a análisis de comportamiento personal?

Dicho de otra manera: se vislumbra una perversa cooperación público-privada, donde el Estado habilita al proveedor de telecomunicaciones para recoger, guardar y usar datos personales de millones de personas, a cambio de que la autoridad pueda acceder a esa huella de datos cuando sea necesario, con fines de seguridad pública.

Quienes hayan seguido en detalle el caso de Edward Snowden sabrán que en EEUU hubo un gran debate cuando se reveló que sus organismos de inteligencia estaban haciendo algo similar. Fue tal escándalo que la adminstración de Obama y el aparato de seguridad más grande del mundo tuvieron que recular en sus mecanismos y detener la recolección masiva.


Peor que lo revelado por Snowden:

En esta rincón del mundo, lo que está ocurriendo puede ser todavía peor, porque los datos no serían recolectados por un aparato de seguridad con altos estándares de resguardo y el interés público como mandamiento principal. Serían privados, específicamente las compañías de telecomunicaciones, cuya responsabilidad ante accionistas es sencillamente el mayor lucro posible, quienes tendrían el rol de "gatos cuidando la carnicería".

Algunos, ya acostumbrados a que su banco y su proveedor de telecomunicaciones sepan tanto sobre ellos, se preguntan cuál es el problema. El problema es que las compañías celulares tienen la posibilidad de recoger tanta información sobre nuestro comportamiento, que de esa información se pueden inferir cosas que no queremos que se sepan tan fácilmente.


Un ejemplo de inferencia con metadatos:

Este excelente ejemplo fue utilizado por la Electronic Frontier Foundation en una presentación sobre el peligro de los metadatos:

La empresa celular no puede saber que un usuario tiene VIH, pero sí puede saber
  • que ese usuario recibió  una comunicación de un servicio que realiza exámenes, 
  • que después de esto hizo búsquedas sobre el VIH, 
  • visitó sitios sobre el VIH, 
  • vio videos sobre el VIH, 
  • pidió hora con su médico
  • y también con un médico especialista en VIH. 
El valor de esta información para una empresa de seguros es muy alto, porque le podría generar grandes ahorros deshacerse del cliente antes que comunique su enfermedad, o podría evitar contratar con ese potencial cliente en primer lugar, o podría contratarle pero cobrarle el doble. Similarmente, un banco podría negarle un préstamo, o cobrarle mayor interés. Estos son ejemplos bastante inocuos, comparados con las posibilidades de chantaje si alguien inescrupuloso accede a estos metadatos o lo que se infiere de ellos... por ejemplo alguien que trabaje para las compañías de telecomunicaciones.

El riesgo se puede incrementar todavía más si dichas empresas además externalizan el servicio de colección de datos, como ya lo hacen para la interception de llamadas cuando el Estado emite una orden judicial.

Hay ejemplos peores y lamentablemente, menos hipotéticos. En China y México los servicios estatales de espionaje masivo se han utilizado para amedentrar e incluso encarcelar periodistas y activistas.

El tema da para largo, pero aquí hay algo bueno para leer sobre aquello: lo que tu móvil devela de ti.  Y es precisamente que el usuario no sabe todo lo que su móvil sabe lo que podría desmoronar este proyecto, si le hacemos casos a la Constitución.


La Constitución y la Privacidad:

La Constitución de Chile contiene una definición bastante moderna sobre la privacidad y su defensa. Dicho en simple, establece que independiente del contexto, soporte o medio, lo que importa es la expectativa de privacidad que tenga ciudadano. El usuario de servicios de telecomunicaciones tiene una expectativa de privacidad alta, no es consciente de que su comunicación y ubicación pueden estar siendo analizadas y registradas, no comprende que la compañía telefónica sabe en todo momento dónde se encuentra, y puede inferir por ejemplo con quién se encuentra, además de saber con quién se comunica.

El abogado especialista Daniel Alvarez V. ha escrito algo interesante sobre esto: Vida privada en Chile: precisando los límites, y de su descripción se desprende que un proyecto como el mencionado no está la altura de lo que la Constitución exige.


Entonces, ¿Qué se puede hacer?

Una primera respuesta que es la clásica: escríbele a tu legislador. Pero hay un problema. Aleuy quiere modificar la normativa e imponer este mecanismo a través de un decreto, sin pasar por el proceso legislativo regular. Esto, como han dicho ya algunos expertos en la tribuna pública, podría ser inconstitucional. Un cambio de políticas públicas que genere efectos tan significativos no debe ocurrir sin la participación de la ciudadanía, sus representantes y expertos.

Una segunda respuesta es lo que estás leyendo. Hay que conversar del tema, no permitir que pase piola y ejercer presión mediante los mecanismos disponibles, esto incluye expresarse en social media, por ejemplo en torno al hashtag #DecretoEspía, para crear consciencia y emplazar directamente a las autoridades a través de sus presencias en estas plataformas. Un ejemplo en la imagen:


Y por último una tercera respuesta es usar servicios anónimos. Una de las razones por que la recolección de datos crea vulnerabilidad es porque la compañía de telecomunicaciones sabe quién eres, y por lo tanto puede asociar tu tráfico a tu identidad. Una manera de evitar esto es que la compañía no sepa quién eres. Para esto se puede usar una conexión móvil de prepago (o idealmente más de una), a través de equipos que también hayan sido adquiridos de manera anónima.

En Chile aún no existe obligación de que el usuario entregue su identidad a proveedores de prepago (aunque algunos piden el RUT al activar el chip o para solicitar asistencia técnica). Además hay que pagar la cuenta asociada a dichos chips en efectivo, para evitar la relación de identidad vía medios de pago electrónicos, otro elemento incluido en el decreto. Esto no hace imposible que los datos sean relacionados con tu identidad, pero lo dificulta bastante.

La ONG Derechos Digitales ha presentado un recurso en la Contraloría para detener esto. Es posible que entre dicho recurso y la presión pública, logremos que Aleuy y su ministerio vean la luz y esta iniciativa no llegue a implementarse en su forma conocida hasta ahora. Ojalá.

Recomiendo leer también lo que han escrito Christian Leal, 8gigas, Derechos Digitales y el Instituto Chileno de Derecho y Tecnologías sobre el tema.

El futuro de la Internet en las ciudades: redes mesh para acceso a menor costo, resiliencia y anonimato

Va a llegar un día en que esto tenga masa crítica, habrá tantas antenas así, ruteándose la Internet entre hogar y hogar, que se nublará un poco la diferencia entre la Internet pública y la Internet privada en la "ultima milla", con una tecnología de red conocida como mesh o "malla".

(foto por Wificentro)

Todavía falta para eso, y no hay que olvidar que si nos colgamos de otro ese otro está pagando, entonces si tuvo la buena onda de dejar su red sin clave no hay que abusar bajando películas y saturando su conexión. Pero hay algo interesante pasando en esta dirección, tanto por gente que se cuelga como por gente que comparte.

Lo clave: uno puede hacer las dos cosas, y eso pronto podrá aportar una red más resliliente, porque si se corta la del vecino él puede usar la mía y viceversa, y una red más anónima, porque el proveedor no podrá saber si el tráfico es mío o del vecino.

Un detalle interesante: a empresas como Google esto no le gusta, porque su negocio se basa en recopilar información sobre los usuarios.

Abandono de deberes: pillando a Subsecretaría de Telecomunicaciones de Piñera "en el acto"

Resúmen ejecutivo: una app que la Subsecretaría de Telecomunicaciones está invitando a usar para que ayudemos a medir calidad de la Internet en Chile no es segura, pero además duplica en funcionalidad a un estudio que ya se hizo en Chile y al que la autoridad hizo oídos sordos. 

Como buen usuario informado que intento ser, hice la pruebe de descargar la aplicación a uno de mis teléfonos. Al final del texto cuento lo que descubrí y las preguntas que me quedaron, pero primero un poco de contexto:

Primer acto: usuarios denuncian mecanismos de gestión de tráfico (limites de velocidad) que atentan contra legislación de neutralidad de red, medibles en forma empírica y también con herramientas que existen para tal efecto.

Para ser justos, esto viene pasando desde antes del gobierno actual, pero la legislación que manda a los proveedores a resguardar la neutralidad opera desde finales de ese periodo.

Segundo acto: Adkintun, proyecto de medición ligado a la Universidad de Chile, mide calidad de la conectividad de Internet desde el 2011, en varios sistemas operativos de escritorio, tablets y smartphones. sin solicitar ni guardar datos del usuario, comprobando que efectivamente los proveedores chilenos de telecomunicaciones limitan velocidad de usuarios en forma artificial.

Tercer acto: Habiendo mediciones, y completándose ya 4 años de la administración bajo el gobierno de Piñera, Subtel no parece haber multado a ninguna compañía por estos límites de velocidad. Debido a esto es acusada de abandono de deberes. Subtel reconoce que está al tanto de problema pero no multa porque -según el Subsecretario de Telecomunicaciones Jorge Atton- las mediciones del proyecto Adkintun no pueden ser utilizadas como herramienta de fiscalización.

Cabe señalar que Subtel tuvo que recibir orden del Consejo para la Transparencia para informar acerca de cómo estaba al tanto del problema, negándose a contestar directamente solicitudes al respecto. Sólo entonces se supo públicamente que era a través de Adkintun.

Cuarto acto: Subtel "lanza" aplicación de terceros para que usuarios hagamos desde nuestros smartphones mediciones de calidad de servicio, de manera similar a lo que hacía Adkintun, con la diferencia de que la aplicación extrae y solicita datos personales, y excluyendo a conexiones fijas, específicamente a VTR que es una de las empresas más cuestionadas públicamente por usuarios.

Si bien la política de privacidad que la app invita a leer promete que Subtel hara el debido resguardo de datos recogidos, que serán utilizados únicamente para medir a los proveedores, dice explícitamente que esto "no se aplica a los servicios ofrecidas por otras entidades privadas o públicas".

La app llamada "Calidad Móvil Chile" es de terceros, una entidad privada llamada CORTxT, que no opera en Chile y por lo tanto no se rige por sus leyes ni Constitución en el resguardo de la privacidad de usuarios. La empresa no tiene obligación alguna y difícilmente puede ser demandada por alguien en Chile si no cumple lo que promete el acuerdo de privacidad.

Esto es todavía más grave, puesto que la app solicita los siguientes datos al sistema operativo (versión para Android):
  • información personal del usuario, 
  • el listado de aplicaciones que están corriendo, 
  • y además solicita explícitamente el e-mail del usuario. 
Adkintun no hace estas tres cosas. Y curiosamente la versión para iPhone de la app original de  CORTxT tampoco.

Otra cosa curiosa es que el 18 de julio del 2011 la Subsecretaría de Telecomunicaciones emitió una resolución exenta y comunicó el inicio de un proceso de fiscalización, titulando que "inicia fiscalización a planes de internet y llama a usuarios a informarse sobre sus nuevos derechos".

Link al comunicado original de Subtel acá, e incluyo la imagen de la página correspondiente por si en una de esas desaparece.

Consecuentemente quedan algunas preguntas:
  • ¿Por qué no se aplican multas a las empresas que están demostradamente incumpliendo la legislación vigente?
  • ¿Cómo se fundamenta que la información recogida por el proyecto Adkintun, consistente en al menos 70 mil mediciones individuales de calidad de servicio no sea válida para fiscalizar?
  • ¿Por qué la entidad gubernamental ignora su propio proceso de fiscalización, que anunció con bombos y platillos en su primer año de gestión?
  • ¿Cómo Subtel prefiere entregar datos de chilenos a una empresa extranjera, que explícitamente extrae información personal desde el sistema operativo, que además solicita el e-mail del usuario y que no tiene obligación ni incentivo para cumplir política de privacidad alguna en Chile?
  • ¿Por qué además la app personalizada por Subtel para Chile solicita el e-mail y extrae datos personales directamente del sistema operativo, y la versión original de la app no? ¿Fue algo que solicitó el Gobierno de Chile?

8 claves para entender lo de #PRISM y el espionaje de EEUU al resto del mundo

  1. Hace más de una semana, el testimonio de Edward J. Snowden a los diarios Washington Post y Guardian reveló el nombre y algunas características de un servicio que usan autoridades de EEUU para espiar información privada vía Internet: PRISM.
  2. Desde los años 70 la NSA ha estado interceptando comunicaciones internacionales, para lo cual no necesita leyes ni permisos especiales. Lo que antes hacía mediante monitoreo de cables y conexiones satelitales de voz y teletipos, hoy hace mediante monitoreo de tráfico en rutas de Internet.
  3. El Escándalo en EEUU no es porque se espía al resto del mundo, es más bien porque la presentación revelada por Snowden muestra que lo hacen a través de compañías que mucha gente usa dentro de EEUU, lo cual ha desatado el fundado temor de que se espía también a los ciudadanos de ese país, lo cual requiere orden judicial.
  4. Las compañías involucradas se han apresurado en negar acusaciones de que autoridades tengan acceso directo a información privada de usuarios, aunque fuentes anónimas indican que ese acceso sí existe, para facilitar el trabajo, porque se producen miles de intercepciones al año.
  5. Las declaraciones de compañías como Apple, Google y Yahoo niegan acceso directo a servidores, pero no excluyen la posibilidad de que se intercepte tráfico que entra y sale a través de las conexiones Internet de dichas compañías.
  6. Estas declaraciones tampoco excluyen que las compañías faciliten acceso a dispositivos usuarios, por ejemplo a sus PC o teléfonos móviles. De hecho Microsoft Windows desde 1999 tiene un acceso conocido para la NSA que permite acceder a lo que hay en millones de PCs en todo el mundo.
  7. Testimonios recientes obtenidos por AP dan cuenta de que PRISM es solo una parte del sistema de vigilancia, que se guarda mucha información para análisis posterior y que de una u otra manera esto está sustentado mediante legislación vigente, aunque a punta de algunos decretos secretos.
  8. Snowden se habría refugiado inicialmente en Hong Kong, desde donde fue revelando más información, incluyendo cómo EEUU ha espiado a China a través de la Internet.
Fuentes: The Washington Post, The Guardian, BBC, NPR.

Respuesta a @SenadorQuintana sobre #TVDigitalChile

Al parecer al senador Jaime Quintana no le gustó mi comentario en su blog, sobre el tema de la TV Digital en Chile. Curiosamente quedó en moderación para siempre. Pero no hay problema, respondo acá, en relación a este post.

Estimado senador, la verdad es que las aplicaciones interactivas requieren algo más que un marco legal para ser implementadas, y hay tecnologías mejores que las de TV Digital vía aire para eso.

Lo que es grave es que no haya un *complemento* a esta ley que cree nuestra TV pública, o al menos TV de interés público (hoy tenemos TV pública pero dedicada predominantemente al interés privado), por lo tanto no todo está perdido, si la casta legislativa y gobernante se digna a profundizar un poco más en estos temas y asegurar que Chile invierta en educación y cultura.

Durante el periodo en que gobernó la Concertación no se facilitó la creación de medios de interés público, se dificultó la creación de medios comunitarios, y se permitió la concentración de la propiedad en medios de comunicación sin precedentes. Y eso no es responsabilidad solo de los gobernantes o legisladores de turno entonces (o ahora), es responsabilidad de una clase política completa que no parece querer arriesgarse a tener un pueblo empoderado con información.

En este tema, a usted y a todos los que le acompañan en su partido y coalición los declaro responsables de este desastre cultural-comunicacional, y por lo tanto agradezco sus palabras, que representan un rompimiento con la inercia, pero necesitamos más que palabras.

Explico: al fin y al cabo, la falta de pluralidad en medios de comunicación y la consecuente mediocridad no es solo culpa de una falta de legislación o gasto público, también es porque vuestro sector (del cual un poco me sentía parte, y ahora ya no tanto) no hizo lo necesario: poner el dinero donde ponen la boca (un dicho gringo que me gusta mucho). Porque para qué estamos con cosas… los medios de comunicación no son negocio por si mismo en Chile, y son mantenidos por grupos de interés político. Eso no es necesariamente malo, pero hace evidente que mientras unos sí acudieron a sus bolsillos para mantener medios que ayuden con su ideología, otros (o sea ustedes, o podría antes haber dicho nosotros), no.

Si el polítburo de Centro que usted representa realmente quisiera medios de interés público, los podría estar financiando ya con recursos que existen, incluso un poco de la dieta parlamentaria ayudaría bastante. Pero no, dejaron morir La Época, dejaron que “el enemigo” comprara el Siete más 7 y lo matara, dejaron que La Nación se fuera directo a las fauces del gobernante que venía, etc.. Un poco más de autocrítica y algunas acciones más concretas de parte de su sector ayudarían mucho a creer que las palabras que pronuncia reflejan intenciones reales.

Salu2.

¿Necesita tu organización contratar un CM, o necesita convertir en CM al encargado de marketing?...

Idea: puede ser mejor que alguien dentro de tu organización aprenda a usar medios sociales e incorpore la interacción con la comunidad.

Razones:

Esa persona ya conoce la organización y el negocio. Versus una persona nueva que debe ser entrenada y tiene un perfil desconocido, no sabemos si conoce la cultura organizaciónal y el negocio.

Al ofrecer a esa persona un rol evolucionado, incentivamos la permanencia de alguien que ayuda a la identidad. Versus despedir a una persona que se lleva experiencia a la competencia.

Más razones:

Por supuesto la otra alternativa es externalizar, y eso puede ser aún peor. A menudo externalizar comunicación –en vez de ayudar a incorporar la relación con usuarios– agrega una capa de aislación entre la organización y estos. Si ya funcionaba mal en el tiempo de los centros de llamados, funciona aún peor en el contexto de la web social masificada.

La demora es incompatible con la velocidad de reacción que se requiere hoy. Cuando se produce una crítica, una idea o un potencial de negocio, que la comunicación pase por personas externas a la empresas desaprovecha potencial, los usuarios desintermedian rápidamente y dejan atrás las posibilidades de reaccionar bien y a tiempo.

A medida que las empresas se hagan cargo de operar en el contexto de la economía de la intención, el marketing tradicional va quedando obsoleto y la conexión directa con los usuarios se va transformando en lo normal. Entonces lo que hoy llamamos temporalmente CM o encargado de redes sociales podría finalmente volver a llamarse marketing o publicidad. ¿Por qué entonces no encargar las redes de usuarios a los que actualmente manejan marketing o publicidad dentro de la empresa?

¿Trabajas en social media? ¿Eres un usuario que ha interactuado en Twitter o Facebook con organizaciones? ¿Qué piensas?

Midiendo en las redes sociales, un 40% casi NPI pero vamos bien

El Chief Marketer’s “2011 Social Marketing Survey” muestra interesantes datos acerca de cómo los encargados de marketing de medios sociales están midiendo.

No quiero profundizar –pero si mencionar– que entre los encuestados un 28% reconoce no ser muy efectivo y un 12% confiesa cero efectividad respecto a medir. En suma es un 40% alarmante de gente que debería dedicarse a otra cosa o capacitarse con urgencia.

Pero lo que me parece más interesante destacar es lo siguiente:

La gran mayoría (60%) mide por el número de "amigos", "seguidores" y "me gusta". Esto viene bien, ya que son parámetros que dan cuenta de una relación de continuidad, controlada por los usuarios, y tienen incidencia natural en la comunicación que ocurre una vez establecido el canal. No es lo mismo un usuario que hace click en un link –y puede no volver– que uno que decidió voluntariamente seguir informándose sobre una marca.

Similarmente, un 39% pone atención a compartir, reenviar, retwitear o postear contenido de la marca. Un número significativo para un parámetro crítico, si reconocemos que el pulso –y especialmente el crecimiento– de las marcas en las plataformas sociales está condicionado por la propagación del contenido hecha por los usuarios.

Que estos dos parámetros estén presentes en un número alto muestra que hay una consciencia buena de la naturaleza del paisaje comunicacional online. Hemos avanzado bastante desde el tiempo de los banners clickeados y páginas vistas.

La "niña índigo" donde se juntan el tema de la educación y el accidente en Juan Fernández

Sobre el accidente aéreo en Juan Fernández mucho se ha dicho y mucho se seguirá diciendo. No soy experto en aviación, así que sobre el accidente mismo es poco lo que puedo opinar.

Y si bien creo que tampoco soy experto en medios sociales online o "Social Media" -porque en realidad en eso los expertos aún no existen– algo de experiencia de usuario tengo con el asunto y quiero comentar lo que ha pasado con la "vidente" porque me llama mucho la atención.



Desde la ortografía a la creencia de que los medios periodísticos son los que tienen que salvar vidas, pasando por idea de gente "vidente", a la que atribuye más credibilidad que a las autoridades, estas reacciones deberían hacernos pensar acerca del estado cultural del país.



Igualmente o quizás más grave aún, la creación de una identidad probablemente falsa, con el fin de explotar esta necesidad de creer, es una transgresión que no debemos pasar por alto. Se puede ver, por una respuesta equivocada en la línea de tiempo de la supuesta vidente, que se trata de alguien con más de una cuenta Twitter.

No se si es más grave que la cuenta de la falsa vidente exista, o que dicha cuenta esté acumulando más de mil followers por hora. Tampoco se si llamar a la PDI para que desenmascaren al autor o agradecerle por ayudar a evidenciar esta vulnerabilidad de –al momento de escribir esto– más de 26 mil usuarios.

Incluso las autoridades a cargo del rescate parecen creer en la videncia.

En cualquier caso, estamos en presencia de algo que debe ser analizado por profesionales de la psicología y la sociología. No soy ninguna de las dos cosas, pero creo que puedo aseverar un diagnóstico: hay un grave problema educacional en este rincón del mundo.

Gracias @TimBerners_Lee por la Web

Hoy 6 de agosto, la Web cumple 20 años, y creo que amerita reflexionar al respecto y agradecer al responsable de este gran invento.

En muchos sentidos, el mundo es un lugar bastante enfermo, hay problemas por doquier, pero la Web –particularmente en su forma social y de tiempo real que estamos viendo crecer más hoy– nos permite tomar consciencia de los problemas y las soluciones.

Si la humanidad fuera como el cuerpo humano, podríamos decir que ha estado bastante tiempo enfermo, con síntomas similares a la lepra, donde la ausencia de sensibilidad y dolor son causa principal de que el cuerpo se vaya dañando de manera irrecuperable, porque se descuida.

Twitter y otras plataformas de interacción social se comportan como una red nerviosa mundial, que permite disminuir la insensibilidad. Gracias a la Internet, al invento de Tim Berners-Lee y a la comunicación creciente que tiene lugar, partes de este cuerpo vivo llamado humanidad están cobrando consciencia de lo que sucede en otras partes, con el potencial de cuidar y sanar.

Sobre esto se podría decir mucho, y sin duda por gente mucho más experta, pero no me quise quedar sin decir algo en este aniversario, sin agradecerle a uno de los más grandes inventores que la humanidad ha tenido, que aún está vivo y trabajando, y que en una de esas puede –gracias a su mismo invento– leer estas agradecidas palabras. Les invito a seguir a Tim en Twitter y darle las gracias personalmente.

Reflexiones sobre la televisión que viene

Creo que es buen momento para recapitular reflexiones sobre la TV digital, entendiendo el concepto no sólo como televisión por vía radial o "al aire" (TDT), porque la TV que se hace vía Internet también lo es.

En orden cronológico:
  • TV Digital: mitos, realidades, propuestas: En mayo 2009 varios anticipamos que la norma para TV digital terrestre debería ser basada en ISDB-T, condujimos un sondeo donde mayoría opinó lo mismo. La autoridad también y escogió la variante brasileña de ISDB para Chile.

  • En TV seguirá el camino del podcast expliqué –a fines del 2009– cómo la Internet y particularmente compartir archivos vía p2p puede reemplazar algo del rol de los actuales canales de TV. Cada vez más gente que conozco descarga sus seriales favoritas por Internet y se envía mensajes con URLs, especialmente short form pero también long form.

  • Un paisaje posible de la televisión que viene es donde fundamento por qué TV comercial podría volcarse más a Internet, mientras TV de libre recepción debe aprovecharse más en función del interés público.

    En dicho texto propuse que teléfonos móviles y tabletas podrían ser "cajas sintonizadoras" de la TV que viene. La semana pasada Apple presentó conector HDMI para iPhone y iPad, que permite precisamente eso.

  • Al Jazeera demuestra que hay lugar para TV y periodismo estatal es un título autoexplicativo: muchos nos pudimos dar cuenta, contrastando con alternativas comerciales y locales, que periodismo TV de excelencia aún es posible desde y hacia lo publico, complementando lo que propongo en post anterior.
Hoy quiero insistir con el tema, porque repasando lo escrito y otros textos me doy cuenta de las posibilidades, podemos hacer una nueva clase de televisión, está diciendo.

El What If

Costos cada vez más bajos, potencial tecnológico cada vez más a mano y un público cada vez más desinformado por medios tradicionales son condiciones que me hacen síntesis así: ¿por qué no hacemos una TV diferente, por Internet? En vez de preguntarnos por qué no, hagamos el ejercicio positivo de concentrarnos en por qué sí:

Porque se puede: Un proyecto de TV de nicho, que busque servir a un determinado territorio o segmento, podrá iniciar operaciones con inversión pequeña y en modalidad bootstrapping ir creciendo a medida que instale su marca, crezca su audiencia, pague sus costos.

Eso es cuánto puedo informar por ahora. Estas reflexiones pasaron de ser un monólogo a formar parte de conversaciones, que de ser fructíferas podrían dar lugar a buenas noticias. Así que deseenme suerte, o –mejor aún– apórtenme ideas sobre qué tipo de televisión les gustaría ver, y veré qué puedo hacer al respecto :-)

OpenMesh Project: La Internet paralela prácticamente incensurable

La tecnología existe desde hace tiempo, y la teoría incluso se ha puesto en práctica en dispositivos como el OLPC y algunas redes que se autosanan. Pero esta es la primera vez que habrá una versión común, descargable y escalable de Internet "mesh" o enmallada para usuarios finales.

Shervin Pishevar lo resume en la siguiente frase: "los humanos son los routers". Mediante una iniciativa llamada OpenMesh. La idea es que sea tan fácil de instalar como –por ejemplo– un plug-in para el navegador o un cliente de mensajería instantánea.

Los detalles técnicos son un tanto áridos y ya hemos abordado los conceptos antes en relación a la necesidad de una Internet pública y ;la telefonía p2p, pero la idea básica es crear una red paralela o "secundaria", donde los ciudadanos pueden conectarse entre sí y también –pero no necesariamente– con el resto de la Internet de una manera que no sea controlable por gobiernos y empresas.

Esto se hará mediante software gratuito y hardware de bajo costo, además de firmware que los usuarios con routers pueden instalar para aportar también a la red compartida. Pero la gracia de OpenMesh es que no se queda en la teoría. El proyecto ya está trabajando en ello y las habrá novedades en el corto plazo.

Eventualmente podrías participar usando tu computador y/o tu router inalámbrico doméstico, y algún día quizás también dispositivos más móviles, para formar parte y usar una red que tu gobierno no podría censurar, donde podrás comunicarte libremente para –por ejemplo– organizar acciones ciudadanas.

Es lo que necesitaban el Egipto: es lo que hoy necesitan en Libia; y si los fundadores de OpenMesh cumplen lo que prometen es lo que habrá como respaldo de la Internet en todo lugar con un poco de tecnología como la que estás usando para leer esto.

Hay más información en http://www.openmeshproject.org

Al Jazeera demuestra que hay lugar para TV y periodismo estatal

En estos días, en que industrias y plataformas de mass media en general y periodismo en particular están en crisis, se ha presentado un innegable ejemplo de excelencia periodística.

No ha sido CNN, ni BBC, ni Fox News ni CBS, no han sido The Guardian ni The New York Times ni Le Monde; las imágenes, sonidos, comentarios y análisis que han dado la vuelta al mundo para informar sobre la revuelta popular en Egipto han sido principalmente de Al Jazeera, para sorpresa de muchos, un canal de TV del Estado de Quatar.

Todos quienes tenemos relación con el oficio de comunicar lo sabemos, no es ningún secreto que hay una crisis. El periodismo, que gracias a su venta en paquete con el soporte físico (papel, distribución, TV, radio) podía hasta hace poco financiarse mediante combinaciones de pago directo y publicidad, se ha visto des-agregado gracias a la masividad de la Internet.

Como respuesta, algunas empresas periodísticas intentan financiarse en Web con venta de publicidad, pero las áreas comerciales no han logrado explotar bien dicha posibilidad. Otras, en busca de replicar un modelo como el del periódico de papel, intentan cobrar por sus contenidos.

Pero hay una tercera vía, sobre la cual dichas empresas y sus asesores no suelen hablar en público: el financiamiento estatal.

Las actividades relevantes para la sociedad, cuando no pueden ser solucionadas por el mercado, deben ser abordadas por el Estado en pro del interés común. Eso es un consenso entre casi todas las ideologías políticas que gobiernan el mundo hoy. Resulta coherente entonces, que si el periodismo ha dejado de ser un buen negocio para privados, el Estado debe asumirlo como una actividad a financiar.

Naturalmente, cada vez que se menciona la idea de hacer periodismo financiado por el Estado, especialmente en provincias dominadas por el neoliberalismo, expertos ponen el grito en el cielo, que el periodismo tiene que ser independiente, que los gobiernos intervienen el contenido, etc., como si el periodismo financiado por intereses privados pudiera ser más objetivo, libre del interés de avisadores, propietarios, etc.

En contreto, cualquiera que haya visto la cobertura de Al Jazeera sobre lo ocurrido en Egipto no podrá negar el periodismo de excelencia, comprometido con informar, dando espacio a todas las partes, respetando fuentes, atribuciones, haciendo curaduría de contenidos ciudadanos e incluso cediendo su material con licencia Creative Commons.

Se están acabando los argumentos en contra. Quizás en otra escala, con otros énfasis, pero se hace evidente –especialmente viendo la precaria calidad del periodismo a merced del mercado– que en estas comarcas hace falta una TV estatal dedicada a informar y educar.

Por cierto, también creo que hay espacio para que haya más TV privada, incluso TV de guerrilla, una cosa no quita la otra, pero necesitamos como complemento una buena TV pública, cosa que hoy no tenemos.

La telefonía P2P, universal y gratuita, a punto de dejar de ser una utopía: Serval

¿Te imaginas que, en vez de esperar que exista la utópica Internet estatal gratuita, la ciudadanía cree su propia Internet? Se están dando los primeros pasos con la telefonía P2P, que acaba de dejar de ser una utopía gracias al proyecto Serval.

Del sitio de Serval:
Las comunicaciones no deberían ser sólo para los afortunados — la comunicación debería estar disponible libremente para cualquiera, porque creer que la comunicación debería ser un derecho humano.
Pero quizás lo más interesante es que no se trata sólo de una consigna. Según ellos han construido un teléfono universal P2P en software que corre sobre Android, y una plataforma de numeración que han llamado DNA.

La tecnología de Serval –además de operar directo entre teléfonos con su software– permite que los dispositivos conecten llamadas con la red telefónica normal; si un teléfono está fuera de alcance de la red celular pero se puede comunicar con otro Serval que sí lo está la llamada se puede realizar.
En el video se ve como prueban el sistema en un lugar remoto de Australia.

Entre líneas se lee que la tecnología que subyace es toda basada en datos, y perfectamente adaptable a crear una Internet paralela, que tampoco requiera infraestructura, pero interoperable con la Internet común.

Un sistema de comunicación que opera en modalidad P2P es intrínsicamente incensurable, indesconectable, porque no tiene elementos centralizados de los cuales dependa su funcionamiento total.

En estos días en que hemos sido testigos de lo importante que puede ser la comunicación no sólo en casos de desastre natural, también en el contexto de crisis política y social, cabe poner atención a este tipo de iniciativas.

El problema de la neutralidad de la red y el ancho de banda: la sobreventa

Hoy los chicos de Neutralidad Sí tuvieron acceso y publicaron un borrador del Reglamento de Neutralidad en la Red de la Subsecretaría de Comunicaciones. El documento, que debería recoger el espíritu de la Ley de Neutralidad y proponer un marco práctico para que los proveedores de acceso a Internet (sigla típica en inglés ISP) lo apliquen, contiene algunos puntos que han generado confusión, y uno en particular parece contradictorio con dicha ley:

Donde dice que
"se considerará como acción restrictiva a la neutralidad en la red toda aquella medida de gestión de tráfico y/o administración de red que tienda a bloquear, interferir, priorizar, discriminar, entorpecer, restringir y/o de cualquier forma obstaculizar el acceso a servicios, aplicaciones y contenidos de la red, que no haya sido expresa, debida y previamente informada a los usuarios por los medios regulados en el presente reglamento o que sea ejecutada de manera arbitraria o discriminatoria"
pareciera que el reglamento da "chipe libre" para usar "letra chica", como ya lo hacen por ejemplo las compañías móviles que pasado un límite bajan la velocidad a los planes que llaman ilimitados.

El elefante en la habitación: el ancho de banda real

Pero hay que entender lo que realmente está pasando, y es que durante mucho años los proveedores han sobrevendido su servicio, de manera que cuando un usuario contrata un enlace –por ejemplo– de 4 Mbps, con mucha suerte logrará tasas de transferencia internacional de más de 2 Mbps, y típicamente consumirá mucho menos. Salvo que use programas de p2p como Kazaa, Ares, Emule, Limewire, etc., entonces puede saturar los 4 Mbps y el usuario que hace eso tiene un costo mayor para el proveedor.

Por lo tanto es natural que el proveedor haga lo posible por limitar el uso de aquellos protocolos o modalidades de servicio que saturan su ancho de banda y aumentan sus costos. Por lo mismo es tan importante que la regulación no permita esos límites, y por eso nos asustamos con párrafos como el del documento aludido, que podrían permitir a los proveedores seguir abusando.

Tiene razón la Subsecretaría de Telecomunicaciones cuando –en su respuesta a la filtración del documento– dice que es necesario sincerar el mercado. Algunos creemos que la mejor manera de hacerlo es que las empresas cumplan lo que prometen, aunque eso signifique decir que los ADSL de 4 Mbps en realidad son un servicio promedio de 1.5 Mbps. Quizás no es sustentable pedir que las empresas de un día para otro cambien su forma de publicitar y hagan lo que muchos usuarios podrían percibir como un downgrade. Tal vez el espíritu del reglamento es ofrecer una solución intermedia, que permitirá a los ISPs mantener su esquema actual pero les obligará a explicitar los límites que imponen a los usuarios. ¿Sería eso un paso para adelante o para atrás?

Puede que en este tema parezca que lo que se juega sean unos principios idealistas comparables a la libertad de expresión, y si bien hay un poco de eso, lo que realmente se juega es la estructura de costos de algunas de las empresas que generan los mayores ingresos. La creciente dependencia de las conectividad para todos los quehaceres de la sociedad ha transformado a la Internet en uno de los negocios más grandes de la historia, cada punto de ancho de banda total puede representar millones diarios, y cada punto también incide en la calidad de servicio que los usuarios obtenemos a cambio de lo que pagamos.

Lo que está clara es la naturaleza del documento filtrado y lo importante que puede resultar para la calidad de servicio que tengamos. Por lo tanto los usuarios estamos llamados a estar atentos, informarnos e informar, tener debate al respecto y que tanto la autoridad como las empresas estén enteradas de que sabremos por quién no votar la próxima vez, con quién no contratar la próxima vez, etc. dependiendo de su actuar en los días que vienen.

Bien @mapardo. Atención políticos, empresarios, todos: cada teléfono puede ser un canal de TV en #Magallanes

Esta noche, en otro hito de la sociedad cada vez más empoderada por la Internet, @mapardo transmitió desde las afueras de Radio Polar en Punta Arenas una manifestación espontánea que sitió al ministro que el gobierno central envío a Magallanes a negociar.

Independiente del análisis que uno pueda hacer sobre los hechos mismos, lo más interesante del hito puede ser el impacto que tendrá entre políticos, empresarios, gente que viene ejerciendo poder a través del control de la información. Estas personas, a veces del otro lado de una brecha generacional respecto de los más conectados, aún no comprendían el poder que puede tener cualquier usuario con un teléfono con Internet.

Entender que cada teléfono puede ser un canal de TV, y tener en minutos una audiencia de miles de personas es fuerte. Este fenómeno ejerce lo que muchos creemos es el rol natural de la comunicación social, lo que antes dejábamos en manos del periodismo profesional: controlar a los que centralizan el poder para hagan bien su trabajo.

Por cierto, esto no es la negación del periodismo (independiente de que es –de hecho– periodismo), pero donde las empresas periodísticas no estén dispuestas a jugarse el pellejo, ahí mismo estaremos los ciudadanos llenando ese vacío, compensando esa necesidad.

Gracias a Miguel Angel Pardo, Andrea Urbano y otros por mostrarnos lo que se puede hacer desde la espontaneidad y honestidad de estar en el momento preciso y el lugar correcto, con la voluntad de compartir lo que está ocurriendo simplemente porque es importante.

Paisaje posible de la TV que viene: libre recepción pública y comercial vía Internet

Ayer en elquintopoder.cl, Chiara Sáez Baeza escribió un interesante análisis del proceso de digitalización de TV en España: TV digital ¿cómo asegurar un sistema sustentable y mejor que el actual?

Es una pregunta interesante, especialmente para los emprendimientos de TV que vienen, y también para las televisiones actuales. Pero la digitalización de la transmisión abierta, vía aire –un salto técnico que veníamos esperando años– hoy no parece tan relevante al lado de la tendencia que representa la TV vía Internet.

Creo además que la sustentabilidad está muy bien para la TV comercial, pero me parece relevante –particularmente en TV de libre recepción que usa espectro público– concentrar esfuerzo en TV que fomente desarrollo cultural, mientras la TV comercial puede irse moviendo a la Internet. Explicaré por qué:

TV sobre Internet: sustentable, versátil, revolucionaria

La TV comercial por definición busca segmentación del mercado, llevar contenidos –ya sea acompañados de avisaje pagado por terceros o mediante acceso pagado por el usuario– es por lo tanto una modalidad sustentable y más barata que tener señales múltiples usando transmisión masiva, requiriendo gran infraestructura de transmisión y espectro radial.

En Internet no sólo es más barata la transmisión, también hay ahorro en equipos terminales, donde se observa la Ley de Moore: los computadores son cada vez más baratos que los televisores, incluso muchos teléfonos móviles y tabletas pueden recibir y mostrar video desde Internet, y al conectarse a pantallas grandes se pueden tranformar en las "cajas sintonizadoras" de la nueva TV.

Adicionalmente, el video vía Internet es infinitamente más granular, ofreciendo tanto modalidades en vivo y en demanda, hipervínculos, señales múltiples, además de una rápida y transparente adaptación a cambios de calidad y funcionalidad.

Hay otro aspecto relevante: es difícil censurar los medios de comunicación vía Internet. No es imposible, pero sí insustentable para países pequeños; por ejemplo hoy Venezuela ni lo intenta aunque tiene leyes que lo permiten.

En definitiva, un proyecto de TV vía Internet puede partir con menos dinero y no tiene que rendirle cuentas al poder, eso es llevar a la TV lo que ya hemos visto pasar con los blogs, que se han ido convirtiendo en periódicos online competitivos y más sustentables que su competencia de papel.

La TV hipersegmentada, globalizada y comercial necesita un complemento

Ante todo ese potencial y la consiguientemente inevitable inundación de TVs de nicho por doquier, hay más razones para repensar la "gran TV", de libre recepción como un esfuerzo de interés público, que incremente la calidad de vida, y no como la necesaria plataforma mixta comercial y social que fue en el siglo pasado.

A la TV vía Internet, precisamente por no usar un recurso público, no se le puede exigir ni forzar a actuar en función del bien común, por lo tanto la TV abierta debe volverse más pública y social para llenar el vacío, para satisfacer necesidades comunicacionales de la población que el mercado no puede, como identidad nacional cultural, educación masiva e información de interés público en general.

La TV online ya tiene más audiencia que la TV abierta ¿qué crees que harán los avisadores?

Lo más interesante es que esto ni siquiera será algo cuestionable bajo el eje de la mirada política izquierda-derecha de más o menos Estado. La fuga de avisadores ocurrirá sin pedirle permiso a ningún gobierno y si no nos hacemos cargo como país de tener TV nacional, proyectos como TVN se quedarán sin recursos.

Es evidente por lo tanto que debemos volver a considerar a la TV como un gasto público, de la misma manera que es evidente en salud y educación, areas donde el mercado introduce más inequidad desarrollo país.

Un paisaje televisivo donde lo social está "al aire" disponible para todos en forma gratuita y lo comercial en Internet puede ser más sano que lo que tenemos hoy, donde el valioso recurso público del espectro está destinado a que unos pocos hagan lucro comercial, una escasez artificial y por lo tanto insustentable donde –si no se actúa con objetivos de bien común y largo plazo– veremos morir la TV de acceso público. Y quizás eso es lo que algunos quieren.

Gobierno de Chile y la Web, un tema pendiente


El 30 de diciembre el Gobierno de Chile emitió un documento con "lineamientos comunicacionales de plataformas digitales y sitios electrónicos", en el que se reflejan algunas buenas ideas pero se vislumbran problemas a la hora de llevarlas a la práctica.

A estas alturas hay consenso en la utilidad de la Web, lo importante de un buen diseño, el valor de poner a disposición de la ciudadanía información y funcionalidad, utilizar plataformas sociales en Internet para fines públicos.

Todo eso está muy bien, los políticos han aceptado la Web no sólo como una manera de publicitar sus ideas durante las elecciones, también entienden su rol como interfaz entre los organismos del Estado y los ciudadanos.

Pero aceptar y entender no implica tener la capacidad de llevar a cabo el incremento y mejoramiento de esa interfaz. De la misma manera en que no se coloca a un experto en educación a dirigir el Ministerio de Economía, no se debe colocar a un informático a diseñar la Web de un país.

Un error común que se comete en muchas empresas y organismos públicos es entender la Web como un ámbito tecnológico y no comunicacional, que es como encargarle a la imprenta escribir un libro.

El sitio Web es –antes que todo– un medio de comunicación. Que esa comunicación sea bidireccional y que abarque procesos y funcionalidades mucho más complejas que aquellas de la comunicación social tradicional no modifican esa predominancia.

Otro error común, que por suerte en algunas ámbitos ya no se está cometiendo tanto– es pensar el diseño de un sitio Web como el aspecto visual, y no como la arquitectura de una experiencia que –entre otros aspectos– incluye el visual.

Hoy el estado del arte del Web exige que lo que se diseña primero sea la interacción y estructura de contenidos. Lo visual es importante en la medida en que aporta lenguaje para el uso del sitio y secundario –pero no irrelevante– en que aporta identidad. Recordemos además que hay usuarios que no ven, no por eso dejan de ser usuarios y tener los mismos derechos al acceso.

En la actualidad el Gobierno de Chile parece estar cometiendo los dos errores mencionados, en especial el segundo, no por mala intención y ni siquiera por no considerar la Web como algo relevante, más bien por falta de experiencia con el tema. Digo el segundo porque entregar lineamientos que al final se traducen en una plantilla gráfica y una interacción fija es no entender que cada sitio debe ser altamente personalizado a su institución y usuarios.

Hay varios aspectos rescatables del documento del 30 de dic., quizás el principal es simplemente referirse al tema, pues se trata de algo importante para el país y no puede ser malo que la Ministra Secretaria General de Gobierno se refiera a él.

No se puede dejar de aplaudir que un gobierno decida seguir estándares de la W3C y publicar el contenido bajo licencia Creative Commons. También es muy valorable que se explicita "la participación de los usuarios a través de evaluaciones permanentes de sus procesos de desarrollo", esto es un vamos desde el más alto nivel a los estudios de usuarios y será bienvenido por los profesionales involucrados.

Pero hay otros aspectos que atentan contra lo más básico. Por ejemplo la instrucción de que "todos los sitios de gobierno que terminen en .cI y en.gov.cl deberán ser redireccionados a .gob.cl", además de ocasionar problemas técnicos y afectar la encontrabilidad de los contenidos, obligará a direcciones más largas, con los consiguentes problemas de recordación por un lado y de accesibilidad para usuarios con pocas destrezas tecnológicas.

Se vislumbra también en la instrucción, a través de documentos relacionados, la intención de uniformar los sitios Web de gobierno. Si bien en algunos aspectos esto podría ser positivo, en el caso de sitios complejos carece de sentido. Es imposible aplicar la misma plantilla al sitio de comunicaciones de un municipio que –por ejemplo– al sitio del Servicio de Impuestos Internos.

Lo más curioso es que ya se venía haciendo un esfuerzo –mucho más profundo– de definir lineamientos técnicos y comunicacionales para los sitios Web:

La Guía Web del año 2004, elaborada por reconocidos expertos en el ámbito de la comunicación Web, enseña cómo planificar y organizar el proyecto de desarrollo de un sitio, aportando metodología y buenas prácticas, criterios técnicos para pruebas, operación y actualización. El 2008 la versión 2.0 de dicha la guía profundizó las recomendaciones para el cumplimento de estándares, usabilidad y encontrabilidad.

Los que tenemos algo de experiencia en el desarrollo de proyectos Web entenderíamos como coherente una continuación de este camino, donde se podrían precisar más las recomendaciones y complementar los estándares con la asignación de personal, recursos e infraestructura para su implementación efectiva, facilitando de esa manera una coherencia natural en los desarrollos para distintos servicios del Estado.

En cambio, lo que el gobierno está entregando hoy es una plantilla Web y la promesa de un convenio marco, donde la ecuación se resuelve incorporando a privados –cuyo interés es el lucro y no el bien del país– para cumplir con objetivos de corto plazo. Mucho más interesante sería –en mi opinión– crear una entidad que desde el Estado trabaje con los otros organismos, desarrollando plataformas Web personalizadas a cada institución y capacitando sobre su uso.

El llamado al convenio marco aún no se ha publicado. Con suerte, puede ayudar a transparentar y mejorar por competencia y transparencia la relación de costo/beneficio de servicios contratados por el Estado en el tema Web, pero en mi opinión externalizar la Web es en general un error, porque su operación debe ser central al rol del Estado, y la incorporación de privados además de entorpecer procedimientos incorpora el lucro, aumentando los costos.

Ignacio Rodríguez de Rementería