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La muerte anunciada del Observatorio de Datos

A mediados de 2019, el Ministerio de Economía de Chile se planteó crear una entidad público-privada para potenciar el (negocio del) tratamiento de big data, aludiendo en especial a los datos generados por la infraestructura astronómica chilena presente en chile. El 30 de enero se emitió el decreto, y la Contraloría General de la República lo ha declarado ilegal, en buena hora.

Tener grandes volúmenes de datos dispuestos de forma que se puedan realizar intensos procesos de análisis de ellos, por supuesto puede ser muy bueno, y si ese era el objetivo primario del proyecto pues excelente, podía abrir enormes posibilidades de generación de valor.

Problemas de fondo:

Más allá de las razones técnicas de la ilegalidad, expresadas en el a veces un poco árido lenguaje propio de este tipo de pronunciamientos, el proyecto ya venía con problemas en torno a dos temas clave:
  • (des)protección de datos y
  • externalidad económica.
Especialmente a medida que los datos sean más estratégicos y sensibles y no solamente propios de observaciones astronómicas, por ejemplo cosas más aterrizadas como datos de comportamiento y salud de personas, el proyecto implicaba grandes riesgos.

Dejar los datos en manos de empresas como Google o Amazon, que ya han mostrado como algunos de sus negocios consisten justamente en hacer uso de datos de terceras partes, equivale a dejar "al gato cuidando la carnicería". Allí hay un error que se podría haber corregido a tiempo en la base del proyecto.

Además, que datos viajen a otros países para ser almacenados y procesados además los hace más vulnerables por jurisdicción; pierden protección constitucional, legal y contractual al traspasar fronteras, y la legislación chilena de protección de datos todavía no aborda el tráfico transfronterizo. Al tener a Amazon como parte de la institucionalidad, esto era prácticamente inevitable.

Si vamos a hablar de big data hablemos del big picture económico: el OD consolida una demanda enorme por almacenamiento y procesamiento, y tiene en su diseño llevar esa demanda a un postor extranjero que cobrará lo que se le antoje.

En cambio, si el proyecto se hubiera condicionado a usar capacidad local,
  • se crearía desarrollo tecnológico local,
  • ahorraría en transporte de la información,
  • incrementaría circulación local versus fuga de divisas,
  • mejoraría protección de datos al mantenerse dentro de jurisdicción.
De puro pensar que, por ejemplo Universidad de Chile podría implementar la infraestructura para atender esta enorme demanda, como lo hizo en Texas la A&M University, dan ganas de llorar. No es sorprendente, por lo mismo, la reacción del Consejo de Rectores.

Finalmente, la Contraloría vio la luz y declaró ilegal el proyecto. Buen momento para reflexionar sobre lo sucedido, y hacer foco en la interpretación manifestada por el abogado Cristóbal Osorio, en cuanto a ausencia de garantías de protección de datos personales, en referencia a "datos de los entes públicos" y "patrimonio público" como señala la Contraloría. Esto alude a la naturaleza de extractivismo de datos de la iniciativa.

Lo ocurido subraya la necesidad de entender, discutir y consensuar la naturaleza política (y geopolítica) y de derechos fundamentales, y no solo lo tecnológico e industrial, cuando se abordan proyectos de este tipo.

Ahora Chile tiene de nuevo la oportunidad de hacerlo bien.

Conversación relacionada, sobre extractivismo de datos o "feudalismo digital" en Facebook: https://www.facebook.com/groups/gobiernodigital/permalink/2697690560295641/

Sobre el anuncio de seguimiento mediante infraestructura de telecomunicaciones

El día 18 de junio de 2020 el ministro de Salud de Chile anunció la intención de utilizar datos obtenidos a través de compañías de telecomunicaciones paracontrolar movimientos de personas. Al respecto, la Fundación Datos Protegidos comentó que existe inclumplimiento regulatorio, falta de consentimiento, se excede la finalidad y falta proporcionalidad. 

La declaración de la Fundación coloca especial énfasis en que los datos de geolocalización no son anónimos, pues es posible determinar la identidad de una persona en base a sus desplazamientos. Este problema ha dado lugar, por ejemplo, a que la autoridad de protección de datos de los Países Bajos haya indicado que para la entrega de ubicaciones de personas por parte de compañías de telecomunicaciones hacia el Estado habría que modificar legislaciones.

Más en Fundación Datos Protegidos.

Ver también el hilo relacionado en Twitter.

5G, ¿una herramienta de televigilancia social?

El sitio Malaespinachack.cl publicó una nota por Ana María Hurtado sobre 5G. Un extracto:

Una de las preocupaciones sobre 5G está fundada en que cuando se despliegue por completo, la gran mayoría de los objetos y entornos con los que interactuamos en nuestra vida diaria estarán provistos de sensores conectados a la red, lo cual tiene el riesgo de exponer todo nuestro comportamiento a quienes acceden a la información de esos sensores. Estaríamos frente a situaciones mucho más extremas que el clásico aviso ad hoc que nos muestran las redes sociales justo después de hablar por teléfono sobre nuestro deseo de comprar cierto producto. Porque ya no solo será el teléfono, el computador o la TV con los que interactuaremos a través de la red, sino también el auto, los medidores de servicios básicos, el edificio, los semáforos, las carreteras, etc.

“Toda la tecnología conectada que hoy utilizamos tiene la capacidad de recoger datos del comportamiento. Pero en términos de seguridad, la tecnología 5G es más segura que 4G, porque cuando yo me conecto a la red 4G desde un celular, mi SIM tiene un número, el IMSI, que es fijo y es más o menos fácil de establecer si un tercero tiene el equipamiento suficiente. En 5G, el IMSI está encriptado, se seudonimiza y va cambiando muy seguido, entonces es más seguro. Pero por otro lado, 5G se posiciona como una manera de recolectar aún más información por parte del usuario, porque si yo tengo un aparatito conectado que permite entrar a mi casa, otro que permite que mi automóvil se desempeñe mejor en el tráfico y otro que hace que el cojín en el que duermo esté a la temperatura exacta y todo conectado a 5G, estoy dejando muchos datos sobre mi comportamiento”.

Nota completa en https://www.malaespinacheck.cl/5g-una-herramienta-de-televigilancia-social/.

Privacidad por diseño: una consideración necesaria en tiempos de pandemia

En la edición del domingo 26 de abril del diario El Mercurio, Loreto Cox y Harald Beyer afirmaron que es momento de tolerar un riesgo de renuncia a la privacidad. A modo de respuesta a dicha columna y con el ánimo de explicar la existencia de una falsa dicotomía entre derechos fundamentales y protección a la vida de las personas, la Fundación Datos Protegidos emitió una declaración.

En la declaración, el directorio de la organización afirma que es factible hacer uso de tecnoiogía para fomentar el incremento de distancia física de manera personalizada, sin afectar derechos fundamentales, respetando consentimiento, aminorando necesidad de cuarentenas generales y sin generar alto riesgo de segundos usos de la información. Como ejemplo, propone la la notificación de exposición en base a señales Bluetooth.

La declaración completa está disponible en Datos Protegidos.

La web cumple 30 años

Lo recuerdo como si fuera ayer: iba caminando hacia mi oficina, donde inventábamos cosas con Hernán Pavez et al, leyendo una entrevista a Suzanne Ciani en la revista Wired, y había un recuadro en amarillo que explicaba brevemente el invento de Tim Berners-Lee. Quedé tan impresionado que me paré en la mitad de la Costanera y casi me atropellan.

Cuando llegué a la oficina abrí una linea de comando y usé Linx para ver los sitios web de IBM, Apple y el Sunsite. Más tarde instalaría Mosaic y Netscape 1. A la semana estaba escribiendo HTML. Meses después, GIFs animados. Un par de años después bauticé La Brújula, un índice clasificado de la web chilena, recurso invaluable hecho por Eduardo Rodríguez y Mario Espinoza, en Beaucheff a metros de donde José Miguel Piquer Gardner conectó Chile a la Internet. Por un tiempo, todo lo que había en la web en Chile estaba en La Brújula, el "Yahoo chileno":

Bajo la guía de Eduardo y con ayuda de Apple Chile e Interaccess, con Ciro Vera, pusimos un robot a indexar la web chilena: “El Faro” duró un par de años funcionando, pero no podía competir con Altavista. Cuando apareció Google, Altavista y El Faro dejaron de tener sentido rápidamente.

Con Ciro además hicimos la primera radio online (El Conquistador), la primera TV online (Canal 13) y el primer programa de TV con web que se actualizaba con clips de video (Viva el Lunes) en Chile, ahí conocí a Juan Pablo Redard y otros amigos de los que aprendí tanto.

Ya en esos años, especulábamos con amigos sobre si podrían pasar atrocidades como en Chile de los ‘70 y ’80, en este contexto híper conectado. Con la abundancia en el acceso a medios participativos masivos, situaciones como el clamor por la liberación del periodista Luis Carlos Díaz el año pasado son una linda señal de esa diferencia.

Hoy todo está más a la luz, gracias al invento de Berners-Lee que hoy cumple 30 años.
Gracias Tim.

No es lo mismo ("big data" que inteligencia)

Hace unos días La Tercera dio a conocer detalles de un supuesto uso de "big data" por parte del Gobierno de Chile como fuente de "inteligencia", aludiendo a influencia extranjera en el estallido social ocurrido desde mediados de octubre. Esto en un contexto de rumores, propagados por el mismo gobierno, algunos de sus partidarios e incluso algunos medios de comunicación sobre esa supuesta influencia.

Creo pertinente conversar algunos puntos al respecto:

En primer lugar, la sociedad es un sistema complejo. Los social media también. Cualquier análisis simplista de ambos fallará, más todavía si excluye otras señales y formas de OSD* y OSF*.

Asimismo, un análisis sin continuidad organizacional y metodológica no tiene como formar parte de una línea histórica que permita hacer diagnóstico diferencial. Este es un elemento fundamental en encuestas, donde comparar mediciones obtenidas en el tiempo y ver correlación con procesos que vive la sociedad ayuda a validar metodología y darle un sentido contingente a los resultados.

Otro problema al sacar conclusiones en base a plataformas de social media como fuente pública es la cantidad de información falsa y/o dirigida. Quienes hemos trabajado de cerca con estas plataformas y hecho algo de análisis sabemos lo fácil que es acceder a grandes volúmenes pero lo difícil que es extraer información valiosa.

Me gusta lo que dijo José Kusunoki (@jkusunoki): "Hacer una query de Twitter no es big data".

En parte, dicha dificultad existe porque hay grandes esfuerzos puestos en usar estas plataformas para manipular percepción y comportamiento de usuarios. Los llamados "bots" o cuentas dirigidas son un problema importante reconocido por las propias plataformas.

También, cada dato visto en social media necesita ser verificado si queremos generar algo más que un simple análisis de opinión. Si hablamos de grandes volúmenes de datos ("big data") es prácticamente imposible verificar dichos datos de manera costo-efectiva, vale decir el resultado no se puede llamar "inteligencia" en el sentido en que la palabra suele utilizarse en el ámbito de la seguridad, al menos cuando se extraen desde las interfaces públicas de las plataformas.

Jordán (2013) dice “Uno de los principios no escritos en materia de inteligencia es que no puede darse como completamente válida una información que no haya sido contrastada con, al menos, otra fuente”, nos recuerda S.Negri (@csnegri).

Uno pensaría que, siendo economistas, quienes están a la cabeza del actual gobierno sabrían todo esto. Pues análisis y predicción del comportamiento de personas también forma parte fundamental del quehacer empresarial moderno. En consecuencia, queda impresión que el aludido informe se puede haber mandado a hacer con sesgos previos, para justificar el accionar represivo de los últimos meses, pues en la moneda no parecen tener duda alguna respecto de la supuesta injerencia extranjera en el estallido social chileno.

Habiendo en Chile actores serios capaces de llevar análisis complejos, como la Universidad de Chile, como Analytic y como Brandmetric, el Gobierno ha preferido contratar algún actor desconocido, sin respaldo, o (peor) algún conocido que prefiere el anonimato, pues dicho actor podría no estar dispuesto a dar la cara por la validez de este análisis. Expertos como Bárbara Poblete (@bpoblete) y Jorge (@perez) de la Universidad de Chile revelaron que La Moneda se acercó a pedir ayuda, y ellos en cambio no estuvieron disponibles para hacer algo mediocre por encargo.

Desde el 18 de octubre hasta ahora, organismos nacionales e internacionales han consignado reiterados abusos en el uso de la fuerza contra la población civil en Chile, asemejando la respuesta del gobierno al estallido social con la represión en tiempos de la dictadura chilena 1973-1990. En este contexto, el contenido del informe citado parece consistente con la estrategia de criminalizar al movimiento social o propagar la idea de un enemigo imaginario.

También debemos considerar el aspecto de la vigilancia. El análisis general de tendencias a partir de lo que ciudadanos publicamos en plataformas puede ser de legítimo interés público y un insumo útil para el Estado. Pero el actual gobierno ha perdido ante la ciudadanía confianza en su buena fe, debido a la acción represiva. En este sentido, no es alentador que el informe aluda a usuarios en particular, individualizando posiciones políticas. Ese tipo de perfilamiento, que incluye identidad (o intento de) geolocalización, puede ser considerado una transgresión a los derechos fundamentales, explicó Sebastián Becker (@sebabecks).

Si de verdad el actual gobierno quisiera escuchar a la gente vía social media, bastaría con poner expertos, que los hay localmente, a trabajar en serio con las herramientas correctas. En media tarde ya habría un resumen. Y probablemente, en el primer lugar estarían las demandas por salarios, pensiones y salud dignas.

Y finalmente una reflexión: si bien al parecer este papelón no fue ni big data ni un creíble monitoreo de plataformas de social media, sí existen grandes volúmenes de información en manos de esas plataformas. No solo las más obvias como Google y Facebook, el comportamiento de cada uno de nosotros y muchas de nuestras comunicaciones pasan a través de las empresas de telecomunicaciones móviles. Tanto las plataformas como dichas empresas pueden construir perfiles detallados de quiénes somos, qué opinamos, qué hacemos y con quién. Ya lo hacen, ya existe intercambio mercantil de esos datos (Shoshanazuboff habla de "capitalismo de la vigilancia"), que ya se usa para predecir e incluso moldear nuestros comportamientos. ¿Qué va a pasar cuando gobiernos encuentren la manera de comprar u obligar a las plataformas a entregarles ese tipo de inteligencia?

Ojalá que lo sucedido y las conversaciones resultantes nos permitan reflexionar sobre lo importante que es proteger y regular los datos del comportamiento de personas y su uso, tanto en miras a los cambios en curso a la legislación de protección de datos y ciberseguridad como a los principios que deberían abordar esto en la próxima carta fundamental.

Una versión posterior de esta columna fue publicada en El Desconcierto.

El caso Nido, los datos personales y una noticia personal

Queridos contertulios, ¿les conté que voy a estar en la Fundación Datos Protegidos? Bueno, hoy parece un buen día para anunciarlo, dadas las noticias de hoy.

Creo que también es un buen día para hablar sobre caso Nido.

Para los que no se enteraron, nido.org como un "club" de usuarios anónimos que, entre otras cosas, comparten imágenes y datos de chicas entre sí con fines espurios.

Muchas de esas imágenes y datos parecen venir de lo que gente comparte en medios participativos como Instagram y Tumblr o grupos en plataformas de mensajería "privada" como WhatsApp y Telegram.

Algunos medios o datos podrían también venir de filtraciones o hackeos.

El modus operandi del club en cuestión parece ser "jugar" a usar dichos datos para acosar o "conquistar", a menudo a través de extorsión, típicamente a chicas jóvenes, pero no necesariamente, también operarían contra la comunidad LGBT.

Es una madeja bien compleja entre lo legal y lo ilegal, pero una cosa está clara: esto es un problema cultural y no va a desaparecer solo con más leyes.

Uno de los aspectos más graves es lo vulnerable que pueden estar adolescentes / menores de edad frente a grupos que actúan de esta manera. Hoy salió a la luz este sitio pero seguro hay otros, quizás más ocultos y todavía más violentos y peligrosos.

Por eso es importante explicar desde niños a usuarios de social media que todo lo que ponemos en la Internet implica riesgo.

De hecho, podríamos preguntarnos si es buena idea que niños y adolescentes accedan solos a mensajería online y/o publiquen información en medios participativos.

Independiente de edad, la tentación de publicarlo todo (ej., vacaciones en Instagram) es para pensar dos veces, especialmente si vamos a publicar fotos de menores de edad.

¿Qué nos pasa como sociedad que estamos publicando todo lo que hacemos, a veces aparentando incluso un estándar de vida y una felicidad que no son reales ni representan sentires verdaderos?

¿Nos damos cuenta que las plataformas viven de las interacciones que causamos, y por lo tanto fomentan exhibicionismo que llame la atención (y conflicto polarizante)?

Y dado esto, ¿qué estamos haciendo como sociedad, como profesores, como familias y como amigos, para concientizar y poner límites a este fenómeno?

Algunas cosas que podemos hacer:

  • Dejar de poner en Internet todo lo que hacemos, aconsejar a los demás a tener cuidado.
  • Considerar que a veces compartimos info de terceros sin permiso. Las fotos tienen señales identificables (caras, lugares) que facilitan deducir información sobre quién, cuándo, dónde y con quién.
  • Educar en relación a lo que implica la huella de datos. Una vez que una foto o dato sensible sale a lo "público" (aunque las plataformas sean privadas), ya es muy difícil que eso vuelva al ámbito de lo privado fácilmente. Hay ejemplos terribles de esto.
  • Entender que los mismos datos que en un contexto puede ser inocuos o significar una cosa, pueden ser sacados de contexto e incluso manipulados para significar otra o usarse de mala forma, por ejemplo extorsión. Estudiar el tema de los "deep fakes".
  • Explicar que el registro o difusión no consentida (por ej. de pornografía), el acoso, la extorsión, el abuso y el tráfico de datos personales son delitos - o deberían serlo, y en eso además hay que modernizar legislación y el trato entre usuarios, plataformas y autoridades.
  • Seguir y difundir a entidades y especialistas que tratan bien estos temas, y que nos pueden ayudar en caso que experimentemos una emergencia relacionada.
Hay una entrada sobre este tema en Facebook y un hilo similar en Twitter.

La demanda por espectro radioeléctrico: una oportunidad para el acceso universal a Internet

El valor del acceso a Internet a estas alturas es innegable, su universalización es una responsabilidad país. A medida que nuestra sociedad avanza y comprende esto, se anticipa un escenario en que estados tengan el mandato legal de asegurar acceso, ya sea entregando el servicio directamente, o mediante algún tipo de subvención.

Existe hoy una oportunidad innovadora y realista para que el país de un nuevo salto en acceso a banda ancha, y de paso resuelva la tensión entre empresas de telecomunicaciones y el Estado por la demanda de espectro radioelectrico.

Hasta ahora, en los esfuerzos del país para promover conectividad ha primado satisfacer demanda por un bien de consumo, donde gobiernos han ido entregado el recurso básico para la conectividad inalámbrica (espectro radioeléctrico) a las compañías, a veces a cambio de grandes sumas de dinero, para que dicho espectro sea explotado comercialmente a través de infraestructura privada. Paralelamente y con éxito limitado, el Estado ha fomentado telecentros y redes Wi-Fi públicas, una infraestructura paralela. Lo primero ha sido insuficiente en cantidad y lo segundo ha sido poco efectivo en calidad y alcance, porque Wi-Fi fue diseñado para distancias cortas y no escala bien a grandes números de usuarios. Esto se puede ver también en otros países, y cabe señalar el ejemplo de Montevideo, cuyos buses con Wi-Fi no funcionan como tal, a propósito del ruido por estas días por los buses eléctricos con Wi-Fi que incorporaría el Transantiago. En la práctica, a pesar de las buenas intenciones, la Wi-Fi pública y los telecentros crean ghettos de "Internet para los pobres", que funcionan de manera intermitente e insegura, cuando funcionan.

Lo opuesto sucede con tecnologías móviles digitales que se clasifican según su versión en 2G, 3G, etc., de lo cual se desprende otro camino: crear un servicio estatal de telecomunicaciones móviles, que entregue acceso gratuito o al costo en base a tecnologías celulares. Esta opción es poco práctica bajo nuestro actual ordenamiento económico, y además sería un proyecto de tal envergadura que no existe en la OECD nación alguna que lo haya intentado. Bolivia opera una empresa móvil estatal, pero no ofrece un servicio especialmente más barato o mejor que las privadas con las que compite.

Finalmente, existe hoy una manera mejor de satisfacer lo que algunos llaman demanda y otros llamamos derecho: usar la creciente necesidad de espectro radioeléctrico que tienen las empresas de telecomunicaciones como oportunidad de intercambio para que presten acceso básico universal, creando una innovadora cooperación público-privada, sin que el Estado tenga que gastar en una gran infraestructura propia y fomentando el desarrollo de la industria móvil al generarle ahorro en el corto plazo.

La oportunidad de 5G y espectro a cambio de servicio:

Como se ha visto en los últimos meses debido a varios impasse entre las compañías de telecomunicaciones móviles y el Estado, la necesidad de espectro es feroz, especialmente para dar el paso hacia la siguiente generación de tecnología de acceso inalámbrico, conocida como 5G. El desafío para dichas empresas es que el espectro tiene un valor inmenso. Así, repitiendo lo que hicieron en el ciclo anterior para 4G, en muchos países han desembolsado grandes sumas para acceder al espectro necesario, sumas que después deben traspasar a usuarios sumando el interés bancario, incrementando el riesgo de su negocio y encareciendo el acceso. Adicionalmente, debido a que para 5G las necesidades se anticipan mayores, las cifras son todavía más astronómicas, excluyendo a empresas nuevas y favoreciendo la continuidad oligopólica en vez del incremento de competencia.

Aquí es donde hay que detenerse un momento y recordar que espectro radioeléctrico ya pertenece a los usuarios, y el Estado tiene la atribución de asignar su uso según criterios de interés público, y que hasta ahora las asignaciones se hayan hecho de una forma no implica necesariamente que esa es la única forma. Así, se presenta la oportunidad de que el Estado no cobre monetariamente por el uso del espectro, y que en vez de ello entregue el valioso recurso condicionado a un intercambio con las empresas concesionarias: espectro a cambio de un nivel básico de servicio para cada habitante, a manera de contraprestación permanente.

Así, con 5G haríamos todo lo contrario que en el ciclo anterior: incentivaríamos más competencia al facilitar la entrada de nuevos actores, además de disminuir el costo para usuarios finales (de los que pagan) al sacar el interés bancario de la ecuación, y de paso activaríamos una fórmula que permitiría lograr rápidamente una penetración de banda ancha del 100%, nada menos.

El concepto de contraprestación en telecomunicaciones no es nuevo en Chile, han sido varias las grandes concesiones de espectro condicionadas a la entrega de servicio gratuito, por ejemplo a escuelas o ciertas zonas rurales. Hoy podemos ir más allá, creando un acceso básico universal gratuito, y durante todo el periodo de vigencia de la concesión. Eso sí, para un proyecto como el mencionado, habría que modificar algunas partes de la Ley General de Telecomunicaciones, especialmente en el artículo 30, donde se establecen algunas trabas en función de regulación del siglo pasado y creada en coordinación con la neoliberalización extrema y reducción del rol del Estado en tiempos de la dictadura de Pinochet.

Un modelo alineado con los tiempos actuales: freemium:

Podría parecer un contrasentido que las empresas "regalen" algo por lo cual cobran y que eso sea buen negocio, pero combinando concepto moderno de comerci con tramo gratuito o y el recurso esencial que es el espectro radioeléctrico, el Estado y privados pueden ser socios de una manera muy conveniente para todas las partes. Esto porque un nivel básico de servicio, puesto en las manos de cada habitante, presenta un subsidio a la demanda que para el proveedor comercial facilita la venta de servicios de valor agregado, por lo tanto en vez de un conflicto de interés se da el interés por entregar un buen servicio básico, como promoción de sus servicios más avanzados.

El "chip nacional" , una "CuentaRUT" para la Internet:

El usuario, sin pagar, tendría acceso a un servicio que contempla ciertos límites, por ejemplo un ancho de banda máximo de 1Mbps, que es la definición mínima de "banda ancha" según algunos criterios internacionales. Mientras que hoy los usuarios ya acceden fácilmente con 4G a ancho de banda de 40Mbps, las redes 5G alcanzarán anchos de banda mucho mayores, creando un incentivo para que usuarios paguen por usar las redes móviles en condiciones preferentes. Este acceso básico se puede plasmar en una tarjeta "SIM" (en realidad UICC) para cada residente del país junto a su cédula nacional de identidad, la cual debería ser aceptada como llave de acceso a las redes de todos los proveedores del país que formen parte del nuevo esquema. Los proveedores no deberían estar limitados a dar acceso solo usando el espectro nuevo o los servicios 5G, de manera que el chip debería trabajar también en modos previos y con redes existentes, facilitando la conectividad en las zonas más rurales o donde más tarde en llegar el nuevo servicio. Esta característica sería además incentivo para que las compañías implementen tecnología más avanzada en dichas zonas, pues las tecnologías más nuevas son más eficientes y por lo tanto generan menores costos en el largo plazo.

Este acceso también incluirá sistemas de alerta temprana, servicios de voz y geolocalización para emergencias, con la ventaja de, al permitir el acceso a redes de más de un operador, incrementar la disponibilidad de la comunicación básica en caso de degradación por emergencia o desastre. Sobre este nivel básico de servicio, asociado a dicho chip, cada proveedor podría ofrecer los servicios adicionales que desee comercializar, cobrando al usuario por acceso a mayor ancho de banda, direcciones IP públicas, servicios de voz y SMS con un número nacional y toda la demás oferta de servicios de telecomunicaciones móviles, incluyendo video de pago. En paralelo, las empresas seguirían pudiendo ofrecer chips propios por su cuenta, para la entrega de servicios adicionales, por ejemplo para usuarios que deseen proteger su privacidad mediante acceso y pago anónimo, para extranjeros que están de visita en el país, y por supuesto para el boom que viene de servicios M2M / IoT, vehículos autónomos y otros usos industriales, distinto al uso personal.

Oportunidad para ciudadanía conectada y convergencia electrónica:

El alto nivel de seguridad de los chips UICC recientes en combinación con reconocimiento de voz y otros factores de autenticación, permitiría incrementar la seguridad de pagos, gestión de impuestos, acceso a datos sensibles de salud e incluso votaciones, pudiendo el UICC nacional usarse como parte de sistemas de votación más seguros que las urnas electrónicas vistas hasta ahora. Esto permitiría una convergencia natural hacia un sistema nacional de identidad, pago y ciudadanía electrónica, pudiendo integrarse con sistemas de pago sin contacto como NFC para transporte público y con la CuentaRUT del BancoEstado, presentándose como un camino para la modernización digital del país en múltiples niveles.

Naturalmente, hay trabajo que hacer: habría que normar límites, neutralidades y excepciones en el servicio básico, revisar aspectos como la protección de la privacidad de los datos personales y coordinar con la agenda digital en otros ejes, sin embargo una fórmula como la aquí descrita es relativamente sencilla de implementar, no requiere grandes cambios normativos ni tecnológicos, abre una vía rápida para que el país sea líder mundial en acceso a Internet y convergencia digital, facilita incrementos de competencia, establece un marco que reduciría los costos de implementar nuevos servicios y adicionalmente ayuda a resolver asperezas entre las compañías de servicios de telecomunicaciones y el ente regulador: win-win por donde se le mire.

Publicado originalmente en The Clinic

El problema de vigilancia con metadatos y el "decreto espía" 866

Pancho Mahmud Aleuy, actual subsecretario del interior de Chile, ha creado una normativa de recolección de datos, aparentemente a pedido de la Policía de Investigaciones, de espalda al país y que convertiría a las compañías de telecomunicaciones en amenazas explícitas para la privacidad de millones de personas.

En principio, querer datos para los efectos que interesan a Aleuy no tendría nada de malo. Es consensual que entre los terrenos para la prevención del delito y persecución de delincuencia se debe incluir el paisaje de la comunicación electrónica, donde transcurre una proporción creciente y significativa de toda actividad, y en consecuencia también actividad ilícita. Lo que es cuestionable es que haya que interceptar a todos los usuarios de servicios de telecomunicaciones a priori, lo que se vislumbra al examinar el contenido del decreto 866.


Recolección excesivamente amplia: 

En la propuesta del subsecretario, la información de usuarios se guarda por al menos dos años e incluye datos sensibles como localización, servicios utilizados y quién se comunica con quién. El plan, que según El Mostrador fue elaborado tras consulta con compañías de telecomunicaciones, asigna a dichas empresas la responsabilidad de recolectar continuamente datos de todos sus usuarios, de manera constante, sin necesidad de orden judicial, en forma contraria al principio de presunción de inocencia y poniendo en la práctica a todo el país bajo libertad vigilado, como bien ha caracterizado Juan Rodrigo Anabalón.


Nuestra privacidad como moneda de cambio para cooperación público-privada: 

Esta situación genera varias dudas que ni la autoridad ni las compañías involucradas han abordado hasta hoy. Una es quién paga. Colectar y guardar información sobre millones de usuarios presenta un costo significativo. Las empresas no lo van a hacer porque sí, van a tener que o cobrarle al Estado, o cobrarle a los usuarios (incrementando precios) o hallar una manera de hacer que la vigilancia se pague a si misma.

Aquí es donde puede estar el problema mayor, pues la inciativa facilitaría que las compañías usen los datos con sus propios fines, algo que si bien sería ilegal, es prácticamente imposible de conocer y fiscalizar para usuarios y autoridades, tal como ya ocurre sin que tengan la facultad de recolectar tantos datos ni guardarlos por tanto tiempo.

¿A quién no le ha pasado recibir llamadas de estas mismas compañías, de bancos, de aseguradoras y otras empresas, ofreciendo servicios en base a análisis de comportamiento personal?

Dicho de otra manera: se vislumbra una perversa cooperación público-privada, donde el Estado habilita al proveedor de telecomunicaciones para recoger, guardar y usar datos personales de millones de personas, a cambio de que la autoridad pueda acceder a esa huella de datos cuando sea necesario, con fines de seguridad pública.

Quienes hayan seguido en detalle el caso de Edward Snowden sabrán que en EEUU hubo un gran debate cuando se reveló que sus organismos de inteligencia estaban haciendo algo similar. Fue tal escándalo que la adminstración de Obama y el aparato de seguridad más grande del mundo tuvieron que recular en sus mecanismos y detener la recolección masiva.


Peor que lo revelado por Snowden:

En esta rincón del mundo, lo que está ocurriendo puede ser todavía peor, porque los datos no serían recolectados por un aparato de seguridad con altos estándares de resguardo y el interés público como mandamiento principal. Serían privados, específicamente las compañías de telecomunicaciones, cuya responsabilidad ante accionistas es sencillamente el mayor lucro posible, quienes tendrían el rol de "gatos cuidando la carnicería".

Algunos, ya acostumbrados a que su banco y su proveedor de telecomunicaciones sepan tanto sobre ellos, se preguntan cuál es el problema. El problema es que las compañías celulares tienen la posibilidad de recoger tanta información sobre nuestro comportamiento, que de esa información se pueden inferir cosas que no queremos que se sepan tan fácilmente.


Un ejemplo de inferencia con metadatos:

Este excelente ejemplo fue utilizado por la Electronic Frontier Foundation en una presentación sobre el peligro de los metadatos:

La empresa celular no puede saber que un usuario tiene VIH, pero sí puede saber
  • que ese usuario recibió  una comunicación de un servicio que realiza exámenes, 
  • que después de esto hizo búsquedas sobre el VIH, 
  • visitó sitios sobre el VIH, 
  • vio videos sobre el VIH, 
  • pidió hora con su médico
  • y también con un médico especialista en VIH. 
El valor de esta información para una empresa de seguros es muy alto, porque le podría generar grandes ahorros deshacerse del cliente antes que comunique su enfermedad, o podría evitar contratar con ese potencial cliente en primer lugar, o podría contratarle pero cobrarle el doble. Similarmente, un banco podría negarle un préstamo, o cobrarle mayor interés. Estos son ejemplos bastante inocuos, comparados con las posibilidades de chantaje si alguien inescrupuloso accede a estos metadatos o lo que se infiere de ellos... por ejemplo alguien que trabaje para las compañías de telecomunicaciones.

El riesgo se puede incrementar todavía más si dichas empresas además externalizan el servicio de colección de datos, como ya lo hacen para la interception de llamadas cuando el Estado emite una orden judicial.

Hay ejemplos peores y lamentablemente, menos hipotéticos. En China y México los servicios estatales de espionaje masivo se han utilizado para amedentrar e incluso encarcelar periodistas y activistas.

El tema da para largo, pero aquí hay algo bueno para leer sobre aquello: lo que tu móvil devela de ti.  Y es precisamente que el usuario no sabe todo lo que su móvil sabe lo que podría desmoronar este proyecto, si le hacemos casos a la Constitución.


La Constitución y la Privacidad:

La Constitución de Chile contiene una definición bastante moderna sobre la privacidad y su defensa. Dicho en simple, establece que independiente del contexto, soporte o medio, lo que importa es la expectativa de privacidad que tenga ciudadano. El usuario de servicios de telecomunicaciones tiene una expectativa de privacidad alta, no es consciente de que su comunicación y ubicación pueden estar siendo analizadas y registradas, no comprende que la compañía telefónica sabe en todo momento dónde se encuentra, y puede inferir por ejemplo con quién se encuentra, además de saber con quién se comunica.

El abogado especialista Daniel Alvarez V. ha escrito algo interesante sobre esto: Vida privada en Chile: precisando los límites, y de su descripción se desprende que un proyecto como el mencionado no está la altura de lo que la Constitución exige.


Entonces, ¿Qué se puede hacer?

Una primera respuesta que es la clásica: escríbele a tu legislador. Pero hay un problema. Aleuy quiere modificar la normativa e imponer este mecanismo a través de un decreto, sin pasar por el proceso legislativo regular. Esto, como han dicho ya algunos expertos en la tribuna pública, podría ser inconstitucional. Un cambio de políticas públicas que genere efectos tan significativos no debe ocurrir sin la participación de la ciudadanía, sus representantes y expertos.

Una segunda respuesta es lo que estás leyendo. Hay que conversar del tema, no permitir que pase piola y ejercer presión mediante los mecanismos disponibles, esto incluye expresarse en social media, por ejemplo en torno al hashtag #DecretoEspía, para crear consciencia y emplazar directamente a las autoridades a través de sus presencias en estas plataformas. Un ejemplo en la imagen:


Y por último una tercera respuesta es usar servicios anónimos. Una de las razones por que la recolección de datos crea vulnerabilidad es porque la compañía de telecomunicaciones sabe quién eres, y por lo tanto puede asociar tu tráfico a tu identidad. Una manera de evitar esto es que la compañía no sepa quién eres. Para esto se puede usar una conexión móvil de prepago (o idealmente más de una), a través de equipos que también hayan sido adquiridos de manera anónima.

En Chile aún no existe obligación de que el usuario entregue su identidad a proveedores de prepago (aunque algunos piden el RUT al activar el chip o para solicitar asistencia técnica). Además hay que pagar la cuenta asociada a dichos chips en efectivo, para evitar la relación de identidad vía medios de pago electrónicos, otro elemento incluido en el decreto. Esto no hace imposible que los datos sean relacionados con tu identidad, pero lo dificulta bastante.

La ONG Derechos Digitales ha presentado un recurso en la Contraloría para detener esto. Es posible que entre dicho recurso y la presión pública, logremos que Aleuy y su ministerio vean la luz y esta iniciativa no llegue a implementarse en su forma conocida hasta ahora. Ojalá.

Recomiendo leer también lo que han escrito Christian Leal8gigasDerechos Digitales y el Instituto Chileno de Derecho y Tecnologías sobre el tema.

Una noticia buena y una mala. La buena: la Internet podría ser gratis

La mala: la Internet podría ser de Google.

La razón: el valor del los datos del usuario es tan grande (según Alexis Madrigal, US$1200 por año en base a datos de la IAB) que si el acceso se logra abaratar a menos que eso, va a ser buen negocio para Google proveer dicho acceso.

Google no ha ocultado sus intenciones de proveer acceso:

Por un lado el proyecto sumamente aterrizado de llegar con fibra a los hogares ya está funcionando en Kansas City y Provo, y se extenderá a Austin y otras ciudades durante los próximos años. Asimismo, proyectos de más alto vuelo como Loon ya están en pruebas, y Google es parte de uno de los proyectos satelitales más ambiciosos de los últimos años: O3b. Con esto la empresa ya tiene presencia en tres "capas" de la Internet: backbone mundial, fibra y acceso inalámbrico.

Pero mientras nos distraemos con lo de los globos, no olvidemos que Google ya entrega acceso gratuito en varias ciudades donde cuenta con oficinas, y es en esta tendencia donde podría estar lo más disruptivo:

Un cambio reciente de regulación por parte de la FCC aumenta la potencia del Wi-Fi en la banda de 5GHz y revela además intenciones de la entidad reguladora de extender el ancho de banda disponible para comunicación sin licencia en dicha zona del espectro. Esto signfica que se abre la puerta para que alguien implemente acceso masivo a Internet usando dicha tecnología sin necesidad de los engorrosos permisos que deben pedir las compañías móviles habitualmente.

Entonces, si Google es una de las empresas que más ganan por usuario gracias a la recolección de su información personal, y si es de su interés que las personales tengan el mayor acceso posible, no cuesta mucho extrapolar: al "subvencionar" el acceso, Google incrementa su negocio, a tal punto que podría dar acceso gratuito. Las piezas ya están en su lugar.

Por cierto, Google no es la única empresa que tiene este potencia: Ebay y Amazon ganan más por usuario que Google, pero Ebay no tiene infraestructura de acceso y Amazon podría entrar en ese juego pero está un poco tarde. Lo más interesante: al menos en EEUU el valor de cada usuario como espectador de avisaje online no para de aumentar, y ese es el negocio base de Google.

Como proveedor de acceso gratuito Google dejaría fuera de la competencia masiva a todos los proveedores que cobran por acceso, relegándolos a nichos de usuarios que por algún motivo valora altamente la privacidad de sus datos personales. La mayoría de los usuarios tiene poca consciencia y preocupación por su privacidad, bajo la idea de "no tengo nada que ocultar", haciendo muy difícil que se nieguen a una solución de acceso gratuito.

¿Podrán las leyes antimonopolios y pro libre competencia o los estados que quieren más control de la Internet mantener Google a raya? Es posible que finalmente esa sea la única manera de aportar cierto equilibrio al poder incontenible de Google.

El futuro de la Internet en las ciudades: redes mesh para acceso a menor costo, resiliencia y anonimato

Va a llegar un día en que esto tenga masa crítica, habrá tantas antenas así, ruteándose la Internet entre hogar y hogar, que se nublará un poco la diferencia entre la Internet pública y la Internet privada en la "ultima milla", con una tecnología de red conocida como mesh o "malla".

(foto por Wificentro)

Todavía falta para eso, y no hay que olvidar que si nos colgamos de otro ese otro está pagando, entonces si tuvo la buena onda de dejar su red sin clave no hay que abusar bajando películas y saturando su conexión. Pero hay algo interesante pasando en esta dirección, tanto por gente que se cuelga como por gente que comparte.

Lo clave: uno puede hacer las dos cosas, y eso pronto podrá aportar una red más resliliente, porque si se corta la del vecino él puede usar la mía y viceversa, y una red más anónima, porque el proveedor no podrá saber si el tráfico es mío o del vecino.

Un detalle interesante: a empresas como Google esto no le gusta, porque su negocio se basa en recopilar información sobre los usuarios.

Abandono de deberes: pillando a Subsecretaría de Telecomunicaciones de Piñera "en el acto"

Resúmen ejecutivo: una app que la Subsecretaría de Telecomunicaciones está invitando a usar para que ayudemos a medir calidad de la Internet en Chile no es segura, pero además duplica en funcionalidad a un estudio que ya se hizo en Chile y al que la autoridad hizo oídos sordos. 

Como buen usuario informado que intento ser, hice la pruebe de descargar la aplicación a uno de mis teléfonos. Al final del texto cuento lo que descubrí y las preguntas que me quedaron, pero primero un poco de contexto:

Primer acto: usuarios denuncian mecanismos de gestión de tráfico (limites de velocidad) que atentan contra legislación de neutralidad de red, medibles en forma empírica y también con herramientas que existen para tal efecto.

Para ser justos, esto viene pasando desde antes del gobierno actual, pero la legislación que manda a los proveedores a resguardar la neutralidad opera desde finales de ese periodo.

Segundo acto: Adkintun, proyecto de medición ligado a la Universidad de Chile, mide calidad de la conectividad de Internet desde el 2011, en varios sistemas operativos de escritorio, tablets y smartphones. sin solicitar ni guardar datos del usuario, comprobando que efectivamente los proveedores chilenos de telecomunicaciones limitan velocidad de usuarios en forma artificial.

Tercer acto: Habiendo mediciones, y completándose ya 4 años de la administración bajo el gobierno de Piñera, Subtel no parece haber multado a ninguna compañía por estos límites de velocidad. Debido a esto es acusada de abandono de deberes. Subtel reconoce que está al tanto de problema pero no multa porque -según el Subsecretario de Telecomunicaciones Jorge Atton- las mediciones del proyecto Adkintun no pueden ser utilizadas como herramienta de fiscalización.

Cabe señalar que Subtel tuvo que recibir orden del Consejo para la Transparencia para informar acerca de cómo estaba al tanto del problema, negándose a contestar directamente solicitudes al respecto. Sólo entonces se supo públicamente que era a través de Adkintun.

Cuarto acto: Subtel "lanza" aplicación de terceros para que usuarios hagamos desde nuestros smartphones mediciones de calidad de servicio, de manera similar a lo que hacía Adkintun, con la diferencia de que la aplicación extrae y solicita datos personales, y excluyendo a conexiones fijas, específicamente a VTR que es una de las empresas más cuestionadas públicamente por usuarios.

Si bien la política de privacidad que la app invita a leer promete que Subtel hara el debido resguardo de datos recogidos, que serán utilizados únicamente para medir a los proveedores, dice explícitamente que esto "no se aplica a los servicios ofrecidas por otras entidades privadas o públicas".

La app llamada "Calidad Móvil Chile" es de terceros, una entidad privada llamada CORTxT, que no opera en Chile y por lo tanto no se rige por sus leyes ni Constitución en el resguardo de la privacidad de usuarios. La empresa no tiene obligación alguna y difícilmente puede ser demandada por alguien en Chile si no cumple lo que promete el acuerdo de privacidad.

Esto es todavía más grave, puesto que la app solicita los siguientes datos al sistema operativo (versión para Android):
  • información personal del usuario
  • el listado de aplicaciones que están corriendo
  • y además solicita explícitamente el e-mail del usuario
Adkintun no hace estas tres cosas. Y curiosamente la versión para iPhone de la app original de  CORTxT tampoco.

Otra cosa curiosa es que el 18 de julio del 2011 la Subsecretaría de Telecomunicaciones emitió una resolución exenta y comunicó el inicio de un proceso de fiscalización, titulando que "inicia fiscalización a planes de internet y llama a usuarios a informarse sobre sus nuevos derechos".

Link al comunicado original de Subtel acá, e incluyo la imagen de la página correspondiente por si en una de esas desaparece.

Consecuentemente quedan algunas preguntas:
  • ¿Por qué no se aplican multas a las empresas que están demostradamente incumpliendo la legislación vigente?
  • ¿Cómo se fundamenta que la información recogida por el proyecto Adkintun, consistente en al menos 70 mil mediciones individuales de calidad de servicio no sea válida para fiscalizar?
  • ¿Por qué la entidad gubernamental ignora su propio proceso de fiscalización, que anunció con bombos y platillos en su primer año de gestión?
  • ¿Cómo Subtel prefiere entregar datos de chilenos a una empresa extranjera, que explícitamente extrae información personal desde el sistema operativo, que además solicita el e-mail del usuario y que no tiene obligación ni incentivo para cumplir política de privacidad alguna en Chile?
  • ¿Por qué además la app personalizada por Subtel para Chile solicita el e-mail y extrae datos personales directamente del sistema operativo, y la versión original de la app no? ¿Fue algo que solicitó el Gobierno de Chile?

5 puntos de gobernanza digital

A la luz del creciente consenso sobre valor social del acceso a Internet, su potencial para disminución de inequidad cultural, ejercicio de libertad de expresión, y considerando además revelaciones de las últimas semanas sobre espionaje vía Internet y las inminentes votaciones sobre el TPP, es tiempo de solicitar a nuestros futuros gobernantes y legisladores compromisos claros acerca la temas relacionados con la Internet: su uso seguro y masivo.

Creo que hay 5 puntos que concentran temas de gobernanza Internet a solicitar:
  1. Espectro electromagnético como bien nacional de uso público:

    Recogiendo el avance en la "ley de TV digital", que todo el espectro electromagnético sea declarado bien nacional de uso público, y que compañías privadas que deseen hacer cualquier uso no-gratuito o que implique reventa paguen por su uso, ya sea mediante aportes directos al Estado (arriendo) y/o mediante la entrega de servicio al Estado y la ciudadanía. Esto es coherente con uso actual e histórico de espectro para tecnologías uno-a-muchos (radio y TV), donde existe el compromiso con la concesión de espectro a privados del acceso gratuito y abierto. En resumen, es extender esto a la tecnología muchos-a-muchos y utilizar el espectro electromagnético, que es de todos, para que todos tengamos acceso a dicha tecnología. Este punto es el fundamento teórico para el punto siguiente, que propone una manera de ponerlo en práctica:
  2.  
  3. Acceso universal a Internet como derecho:

    Mirando hacia el futuro y preparándonos para el creciente rol de Internet en la sociedad, que el acceso universal a Internet se incorpore a nuestra constitución, legislación y gestión gubernamental como un derecho, estableciendo marcos normativos y operación de infraestructura que así lo asegure, similar a como hoy existe el Fonasa para entregar salud como derecho. En lo técnico, esto implica más que wi-fi en cada municipio, implica también el uso de 4G/LTE abierta, provista por privados o un consorcio público-privado, con el compromiso de llegar a toda la población en forma gratuita, no solo recintos determinados y/o pagando. Algo sobre esto acá: http://blog.canal.cl/2008/06/internet-gratuita-en-chile.html. Una manera complementaria a las redes móviles actuales será también el uso de "white spaces" (espectro de dividendo digital de libre acceso bajo norma IEEE 802.22 o "super wi-fi"), y cabe también destacar la intención de la EU de extender wi-fi para uso público en 5GHz.
  4.  
  5. Internet con autonomía operativa:

    Si la Internet es estratégica para la sociedad y un derecho para la ciudadanía, se hace importante que no sea dependiente físicamente de lo que otro país pueda decidir en ruteo, numeración y nombres. Para esto se necesita investigar, probar y poner en funcionamiento tanto infraestructura local que sea capaz de tomar el lugar y control en caso de que otro país decida afectar nuestra Internet y también normar para que existan acuerdos multilaterales con otros países y rutas múltiples a nivel físico, de manera que el Estado y la ciudadanía tengan asegurado el funcionamiento, independiente de conflictos o fallas técnicas en algún país determinado. Algo en mayor profundidad: http://blog.canal.cl/2010/06/la-administracion-de-obama-amenaza-la.html
  6.  
  7. Protección "tolerancia cero" de nuestros datos personales:

    Basándonos en nuestra ya interesante protección constitucional (artículo 19.5) de la privacidad, asegurar un marco regulatorio y fiscalización de amplio alcance, que lleve dicha protección a una mayor práctica, para que nuestros datos personales y comunicaciones no-públicas en Internet  mantengan dicho carácter, salvo situaciones muy excepcionales y siempre mediante la intervención de un juez. Actualmente la intromisión en comunicación privada que no cumple con estándar constitucional puede incluso ser delito, sin embargo el Estado hace la vista gorda en relación especialmente al almacenamiento y tráfico de información personal entre empresas. Adicionalmente, esto debe abarcar el accionar de entidades de otros países en el nuestro. Actualmente las comunicaciones vía Internet en Chile pueden estar siendo espiadas por el Gobierno de EEUU y nuestro gobierno ni siquiera se ha manifestado al respecto.
  8.  
  9. Creación de institucionalidad para sociedad de la información:

    Ya es de consenso en todos los sectores que la Internet es una plataforma provechosa para ejercer la comunicación y entrega de servicios entre el Estado y sus usuarios. Sin embargo dicho consenso no se traduce en una estructura organizacional del Estado que vele por aquello, y así es como hoy cada vez que hay un cambio de gobierno -incluso tratándose de gobiernos de una misma coalición- falta continuidad en las iniciativas relacionadas con la Internet y la Web, donde por ejemplo los servicios Web quedan a veces reducidos a instrumentos del marketing político de quienes gobiernan, en vez de enfocarse en estrategias país de largo plazo. Consecuentemente, se debe crear una entidad que articule todos los temas relacionados con Internet y la Web, similar a como se ha ido (lentamente) creando una institucionalidad para el ámbito de lo cultural. Esto probablemente va más allá de crear una superintendencia. Por ejemplo en el caso de la salud, además de existir una superintendencia existe un ministerio. Algo relacionado con esto, aunque enfocado más en las web del Estado:http://blog.canal.cl/2011/01/gobierno-de-chile-y-la-web-un-tema.html
Estos puntos fueron redactados luego de un conversatorio convocado por la Fundación Friedrich Ebert-Chile, el 4 de junio del 2013.

Si estás de acuerdo con estos puntos y te parece que deben ser abordados por los programas de  tus candidatos preferidos, por favor copia y pega este texto o envía un link a este post a los comandos, a los encargados de programas o a los mismos candidatos. De nosotros, los usuarios, depende que nuestros derechos y anhelos sean considerados en los programas y asumidos como un compromiso.

También hay una acción relacionada en El Quinto Poder que puedes firmar y/o pedir a tus conocidos que firmen.

8 claves para entender lo de #PRISM y el espionaje de EEUU al resto del mundo

  1. Hace más de una semana, el testimonio de Edward J. Snowden a los diarios Washington Post y Guardian reveló el nombre y algunas características de un servicio que usan autoridades de EEUU para espiar información privada vía Internet: PRISM.
  2. Desde los años 70 la NSA ha estado interceptando comunicaciones internacionales, para lo cual no necesita leyes ni permisos especiales. Lo que antes hacía mediante monitoreo de cables y conexiones satelitales de voz y teletipos, hoy hace mediante monitoreo de tráfico en rutas de Internet.
  3. El Escándalo en EEUU no es porque se espía al resto del mundo, es más bien porque la presentación revelada por Snowden muestra que lo hacen a través de compañías que mucha gente usa dentro de EEUU, lo cual ha desatado el fundado temor de que se espía también a los ciudadanos de ese país, lo cual requiere orden judicial.
  4. Las compañías involucradas se han apresurado en negar acusaciones de que autoridades tengan acceso directo a información privada de usuarios, aunque fuentes anónimas indican que ese acceso sí existe, para facilitar el trabajo, porque se producen miles de intercepciones al año.
  5. Las declaraciones de compañías como Apple, Google y Yahoo niegan acceso directo a servidores, pero no excluyen la posibilidad de que se intercepte tráfico que entra y sale a través de las conexiones Internet de dichas compañías.
  6. Estas declaraciones tampoco excluyen que las compañías faciliten acceso a dispositivos usuarios, por ejemplo a sus PC o teléfonos móviles. De hecho Microsoft Windows desde 1999 tiene un acceso conocido para la NSA que permite acceder a lo que hay en millones de PCs en todo el mundo.
  7. Testimonios recientes obtenidos por AP dan cuenta de que PRISM es solo una parte del sistema de vigilancia, que se guarda mucha información para análisis posterior y que de una u otra manera esto está sustentado mediante legislación vigente, aunque a punta de algunos decretos secretos.
  8. Snowden se habría refugiado inicialmente en Hong Kong, desde donde fue revelando más información, incluyendo cómo EEUU ha espiado a China a través de la Internet.
Fuentes: The Washington Post, The Guardian, BBC, NPR.

¿Estar o no estar fuera de Facebook en la web real?

Es un tema recurrente en espacios de conversación sobre social media: ¿puede una organización tener una presencia a través de una página Facebook o "fanpage" y no tener un sitio web fuera de Facebook?

Me parece que si bien puede ser legítimo y costo-efectivo en el corto plazo ahorrarse la web abierta, creo que hay 3 buenas razones por las cuales no hacerlo:

  1. Hasta en el nivel más micro, desarrollar una marca digital con encontrabilidad fuera de Facebook es valioso y la historia pesa. Aunque sea un negocio de barrio, la probabilidad de que aparezcas en búsquedas, que pueden incluir filtro por geolocalización, será mayor si estás fuera de Facebook.
  2. Hoy Facebook es como es (por ejemplo "gratis") en buena parte porque compite con la web abierta. Si permitimos que Facebook vaya monopolizando todo el contenido y ocurre con él un fenómenos de masa crítica, podríamos estar contribuyendo a generar un paisaje online totalmente controlado por Facebook, empresa que podría estar en todo su derecho de -por ejemplo dado el fracaso de si intento publicitario- cobrar por acceso, o cobrar por publicar. Sobre esto ha advertido Tim Berners-Lee, el inventor de la Web. ¿Recuerdan CompuServe, AOL, eWorld, etc.?
  3. Independiente de temas comerciales o sociales en relación a la web de largo plazo, en el corto plazo Facebook podría cambiar las reglas, hacer menos encontrable o incluso hacer desaparecer lo que publicas. Por lo tanto puede ser más inteligente invertir en un poco en crear un blog (que puede ser gratis) -ojalá con dominio propio (que también puede ser gratis)- y desde allí conectar con alguna webapp como dlvr.it para ir publicando desde dicho blog hacia Facebook o vice-versa. Esto aporta la ventaja de poder ver otras métricas y poder publicar también simultáneamente a otras plataformas, y si bien para los usuarios que viven en Facebook el resultado es el mismo no perdemos los potenciales propios de estar en la web real.

Cortito: la diferencia entre community manager y social media manager debería ser...

ninguna.

Idea: porque social implica comunidad y la comunidad no existe sin la media.

Adicionalmente, es bueno mencionar que se usa bastante la distinción entre el CM y SMM para justificar grandes diferencias de salario.

Por lo mismo, es clave valorar -y hacer evidente el valor- de la creación de contenido, la formulación de estrategias, la interacción con usuarios, el manejo de crisis, la medición y el análisis de métricas y la elaboración de informes cualitativos, etnográficos, etc.

Eso es lo que puede hacer la diferencia entre entre un salario razonable versus que el CM se convierta en un robot de atención de call center para el online.

Aquí puedes conversar al respecto.

¿Qué diferencia al CM que atiende público del que tiene un puesto senior?

Ayer en este articulo compartido por un alumno de la carrera de CM en Arcos, me encontré con un interesante dato: en EEUU el 79% de los community managers, trabaja directamente para marcas, mientras que el 21% lo hace para agencias.

¿Será similar la realidad en América Latina? No lo se, pero lo que he observado es que en el contexto local hay gente en puestos senior como CM. En el diplomado de CM (también en Arcos) he tenido alumnos que están a cargo de la estrategia, rindiendo con métricas, dirigiendo un equipo, etc. Eso solo parece ocurrir cuando el CM trabaja directo para la marca u organización, quizás porque en las agencias queda mucha gente que viene del mundo offline y se quiere apropiar del mundo online usando su experiencia como capital, algo que a veces le sirve al cliente, pero a menudo no necesariamente.

Lo que sí, casi siempre el CM que ya no está en la primera línea de atención directa tiene un oficio previo amplio, como publicidad o periodismo. Eso posiblemente cambiará cuando al incorporarse al mercado gente que estudió carreras especializadas en lo online, como aquella donde imparto docencia.

Lo otro que debe influir: al estar EEUU unos años más avanzado que América Latina en el ámbito de la comunicación social, hay más pymes haciendo presencia en social media, mientras que en América Latina todavía la cosa está partiendo con marcas u organizaciones de mayor tamaño, donde es más probable la relación previa con agencias.

En la medida en que van entrando las pymes, el “hombre orquesta” o un equipo pequeño tienen más sentido, ya sea porque la pyme no tiene una agencia diciendo “¡yo, yo!” o porque la organización descubre que al internalizar (contratar in-house) y/o desinternediar (externalizar free-lance) tiene mejor relación rendimiento/costo.

El consejo entonces, si eres community manager, es que no descartes la posibilidad de trabajar por tu cuenta, directamente para clientes, ya sea prestando servicios como contratado,  independiente o asociándote para formar un equipo. Quizás se puede aprender bastante en una agencia, pero siempre habrá un límite por los que llevan más tiempo y un costo para el cliente y para ti por la "comisión".

Y por cierto, puede ayudar también tomar un curso o carrera corta de formación especializada, aunque naturalmente tengo interés comprometido en ese consejo :-)

19 herramientas métricas para tu presencia en web y socialmedia

Crecientemente, el social media manager, gestor de comunidades, webmaster, etc., que está a cargo de la presencia online de una organización necesita digerir y presentar datos de rendimiento. 

Aquí una recopilación de algunas herramientas para tener en cuenta, en ningún orden en particular:

Métricas web tradicionales:

Métricas para Twitter:
(Nota: algunas de estas herramientas también miden en otras plataformas)

Métricas para Facebook:

Muchos datos de esta entrada provienen de información aportada por miembros del grupo @Sociabilidad en Facebook.

Internet pública no solo es posible, es exitosa realidad en varias partes, pero tu proveedor no quiere que sepas

Las compañías que hoy te venden conexión a Internet han construído sus redes y alianzas con la finalidad de extraer la mayor cantidad de dinero posible de ti, no de dar la mejor calidad de servicio por el menor precio, pero existe otra fórmula.

¿Por qué es tan cara la Internet? Hay varios razones que contribuyen, una de ellas es que las compañías son las mismas de servicios de telefonía y televisión de pago, de manera que la Internet compite con sus propios servicios. Pero hay otra más sutil: la naturaleza propia de los servicios de telecomunicaciones -que exige interconexión entre proveedores- condiciona la existencia de intimidad entre compañías que supuestamente deberían competir entre sí.

Todos venden más de lo mismo

Como resultado, no debe sorprendernos que los precios que cobran compañías supuestamente rivales a público sean similares. Por ejemplo en Chile la Internet de prepago con Claro, Movistar, Entel, VTR y Nextel varía muy poco, y la calidad de servicio es similar. Lo mismo sucede si comparamos las ofertas de post-pago. En ambos casos, las similitudes están ocultas tras decenas de planes diferentes, que segmentan a los usuarios según el compromiso de uso, y en el caso de tecnologías móviles casi no existen ya los planes realmente ilimitados.

Más publicidad, peor calidad/costo

Las compañías se diferencian más a través de su publicidad, e invierten grandes sumas en competir comunicacionalmente, lo cual finalmente encarece aún más el servicio, ya que esos costos se lo cargan a los usuarios.

Según David Cay Johnston, autor del libro The Fine Print (la letra chica), la competencia real está en sistemas Internet de alta calidad provisto por municipios, como los de Chattanooga, Glasgow y Lafayette.

Tres ejemplos similares

En estos y otros casos, políticos de la mano de compañías como Verizon y AT&T hicieron todo lo posible por desprestigiar la idea y bloquerla legalmente, pero finalmente no lo lograron; en un país que tiene cierta educación pública y salud pública tiene sentido que al menos exista un proveedor de Internet pública en cada ciudad.

  • Hoy la Internet municipal de Chatennuka (Tennessee) -que opera desde el 2002- se paga a si misma, entrega mejor servicio que los privados y de paso deja dinero a la ciudad, lo que ha permitido bajar impuestos a la propiedad.
  • El caso es muy similar en Lafayette (Louisiana) donde desde el 2009 se ofrecen conexiones locales hasta 100 veces más rápidas que las de Verizon.
  • Pero quizás el proyecto más interesante mencionado por Johnson es el de Glasgow (Kentucky), donde la ciudad creó su propia red desde mediados de los '90 y para el 2005 ya había ahorrado a sus ciudadanos la módica suma de US$32 millones, en comparación con lo que habría costado la Internet privada.

El contraste con el resto de EEUU es significativo, pero con ya varios años de operación exitosa y la creciente brecha entre calidad de la Internet masiva entre gringolandia y Europa, el país que inventó la Internet se pregunta qué hacer para tener red tan buena como la Ukrania, Estonia, Lituania, Moldavia, etc.

Otros municipios, estados y países observan estos éxitos atentamente.

¿Y el tuyo?

Evolución: la Internet vuelve a simplificarse: menos es otra vez más

¿Recuerdas esos sitios web llenos de cosas, que parecen árbol de navidad? Quizás incluso todavía te encuentras con ellos diariamente (pun intentded) pues bien, todo eso está obsoleto.

Sinética, rápida, sencilla, tipográfica, visual, así siempre debió ser (y de hecho así nació) y así está volviendo a ser la Web. Por varias razones:
  • Tiempo: el incremento de la abundancia de información y la escasez de tiempo para digerirla son partes de una ecuación con una sola posible respuesta: menos.
  • Móvil: la pantalla pequeña y la presencia de abundantes estímulos externos, entre ellos desplazarse, tiene también una sola solución: poco.
A esto hay que sumar el éxito de plataformas como Twitter y la "estadificación" de Facebook, mensajes cortos, contextuales, conectados con lo que antecede y continúa, y sus equivalentes en imagen, Instagram y Pinterest.

Por eso ya no blogueamos. Ahora twiteamos o pineamos.

Bueno, casi nunca.

Anyway, bienvenido a la nueva Internet, donde menos es más otra vez.

Para un ejemplo de lo-que-viene™y antes que te engrupan con lo que otros creen que la Web 3.0 es (y no lo que la Web 3.0 realmente es), pon atención a las siguientes tendencias:
  • Svbtle (Como Blogger pero más chiquito): https://svbtle.com/
  • Medium (imagina un Twitter sin el límite de 140 caracteres, donde todo es vinculable con todo, tuvimos un anticipo de esto con Storify): https://medium.com/
  • Branch (imagina un Twitter pero orientado a comentarios interconectados, tuvimos anticipos de algo como esto con Friendfeed y Disqus): http://branch.com/
  • App.net (no va a resultar, así como tampoco van a resultar Diaspora ni status.net, pero es una reacción a la descarada venta que intentan hacer Twitter y Facebook de sus plataformas al servicio de la publicidad): http://app.net/
Antítesis: Quiero ser un poco abogado del diablo, y dejar puesta la pregunta: mucha gente habla de esta tendencia, sin embargo Tumblr existe hace tiempo y no se ha "tomado" la web, ¿por qué?

En fin, para entender lo que está pasando, leer menos, pero lere mejor, lee aquí: @Sociabilidad (Twitter) y acá @Sociabilidad (Facebook), donde además puedes hacer preguntas.

Ignacio Rodríguez de Rementería