La "niña índigo" donde se juntan el tema de la educación y el accidente en Juan Fernández

Sobre el accidente aéreo en Juan Fernández mucho se ha dicho y mucho se seguirá diciendo. No soy experto en aviación, así que sobre el accidente mismo es poco lo que puedo opinar.

Y si bien creo que tampoco soy experto en medios sociales online o "Social Media" -porque en realidad en eso los expertos aún no existen– algo de experiencia de usuario tengo con el asunto y quiero comentar lo que ha pasado con la "vidente" porque me llama mucho la atención.



Desde la ortografía a la creencia de que los medios periodísticos son los que tienen que salvar vidas, pasando por idea de gente "vidente", a la que atribuye más credibilidad que a las autoridades, estas reacciones deberían hacernos pensar acerca del estado cultural del país.



Igualmente o quizás más grave aún, la creación de una identidad probablemente falsa, con el fin de explotar esta necesidad de creer, es una transgresión que no debemos pasar por alto. Se puede ver, por una respuesta equivocada en la línea de tiempo de la supuesta vidente, que se trata de alguien con más de una cuenta Twitter.

No se si es más grave que la cuenta de la falsa vidente exista, o que dicha cuenta esté acumulando más de mil followers por hora. Tampoco se si llamar a la PDI para que desenmascaren al autor o agradecerle por ayudar a evidenciar esta vulnerabilidad de –al momento de escribir esto– más de 26 mil usuarios.

Incluso las autoridades a cargo del rescate parecen creer en la videncia.

En cualquier caso, estamos en presencia de algo que debe ser analizado por profesionales de la psicología y la sociología. No soy ninguna de las dos cosas, pero creo que puedo aseverar un diagnóstico: hay un grave problema educacional en este rincón del mundo.

Ignacio Rodríguez de Rementería