Recortes de Ignacio Rodríguez de Rementería / @micronauta

2005/09/12

Ancarola y Aguirre, after


Bueno ahora que tengo un ratito y además he descansado un resto, quiero contar un poco de cómo fueron los shows del martes 6 y miércoles 7 de septiempre en El Tablao y el Club de Jazz de Santiago, respectivamente.

(este artículo es una suerte de continuación del artículo anterior), y hay audio disponible de cuatro canciones de la noche del 7.

Martes 6, el Tablao

El show del martes en El Tablao fue interesante, pues nunca habían compartido escenario caso todos los artistas del sello Petroglyph a la vez. Logramos organizar las cosas con la suficiente anticipación, los músicos sabían exactamente lo que hacer, la iluminación provista por Pascal y la infraetructura de sonido provista por Prabha se instalaron temprano así que no hubo mucho caos de última hora y los músicos tuvieron tiempo de repasar parte del repertorio, que había quedado definido en el ensayo del sábado. Kelly decidió que quería decir unas palabras para presentar, y yo le fuí traduciendo frase por frase, así que además de productor fuí intérprete jajjaja.

Tengo que agradecer a Yery Tannus de Mulasystems quién ayudó a que --mediante una plataforma electrónica-- todos los músicos pudieran oír las cosas de los otros antes de juntarse físicamente, lo que simplificó el tema de los ensayos.

Los músicos estuvieron increibles, Emilio logró imponer su sonido de guitarra denso y perfeccionista a pesar de que a última hora falló su amp y hubo que arrendar otro. Marcelo, como siempre, estuvo top. Fran llevó la batuta vocal con excelencia y Carlos Aguirre hizo de lo suyo con el piano que nos prestó tan amablemente Domingo Vial. Carlos no sólo acompañó a la Fran si no que también tocó y cantó la Samba de Mancha y Papel, de su autoría. Sol Aravena (Muza) estuvo también pro y la participación de Felipe Candia en batería de verdad y de Emilio y Marcelo le dió a su show una sonoridad rica que iba mucho más allá de lo electrónico. Impresionante fue también el baile y cante de Francisco Delgado, que yo nunca había tenido el gusto de ver en persona, excelentemente acompañado por Javier Vega en la guitarra Flamenca. Todos juntos hicieron Manifiesto, con Carlos improvisando en el acordión a-la-bandoneón, y luego a pedido del público Fran hizo un par de canciones no-planificadas. El show cerró con una versión totalmente improvisada de El Derecho de Vivir en Paz, con Fran y Sol compartiendo el protagonismo vocal. Las visitas célebres que teníamos, de Petroglyph Entertainment y Monterey International, se fueron con una buena impresión, y veremos se se logra gestionar una gira de la tribu por los EEUU el 2006 y por Europa más adelante. Me sentí satisfecho de mi labor en la gestión, y también me di cuenta de lo rico que es para mi difrutar un show de la Fran sin que yo esté haciendo el sonido. En Prabha tengo toda la confianza y lo hizo excelente, y me gustó poder oir el show con la atención más puesta en lo global que en lo técnico.

Pero para mi lo más impresionante de esa noche fue después del show, cuando estábamos terminando de desarmar, y el personal del Tablao hacía ya el aseo y preparaba cosas para el día siguiente. De pronto Carlos, sentado en una mesa junto a Francisco, Javier y otros músicos que habían estado flamenqueando, tomó una guitarra y se puso a hacer Los 3 Deseos De Siempre, la primera canción de su primer disco. Algunos no pudimos seguir trabajando, ni comiendo, ni pensando ni nada. Era demasiado afectante ver cómo este duende, que conocemos como compositor y pianista, hacía de las suyas en voz y guitarra, con Fran y Rossana Saavedra improvisando coros.

Miércoles 7, Club de Jazz

Al día siguiente la magia continuó en el Club de Jazz con el show conjunto de Fran y Carlos. Esa noche mi rol era --como esd habitual-- el de sonidista, aunque me había hecho cargo también de la gestión del show con Felipe Chacón. Chistian Gálvez --quién tiene un estudio de grabación en el patio del Club-- nos prestó un multipar, cajas directas y otros equipos que me permitieron complementar lo poco que hay en el Club mismo, y logré hacer que sonara razonablemente bien, al menos para la gente de la zona no fumadores. La belleza de este show, que en esencia es lo que Fran y Carlos andan ahora haciendo en Brasil, fue total, y --salvo por un detalle con el mic del bombo y con las cápsulas del piano-- el show fue técnicamente impecable. La iluminación, a cargo de Pascal Chautard, presentó una innovación notable para el lugar, pues en el Club normalmente se trabaja con un juego de luces bastante básico. Pero más allá de lo técnico, la combinación de Fran y Carlos arriba del escenario, con el apoyo destacado de Cristóbal y Rodrigo, no podía resultar mal. Además se sumó Felipe Candia en la percusión, con lo cual el show pudo tener por momentos texturas sonoras similares a las que se lograron en el álbum Jardines Humanos, especialmente en Quedará y Peces de Luz, donde Felipe había grabado como baterista.

Cerca de la mesa de sonido estaban sentados Elizabeth Morris y José Seves, y por supuesto Fran mencionó la presencia de Eli y el público clamó su presencia en el escenario, así que nos deleitamos con Décimas y Darte Luz con Eli haciendo guitarra y voz y Fran acompañando.

Hay algunos audios disponibles que grabamos esa noche.

Lo que viene

No tenemos aún fechas aseguradas para nuevos shows este año, pero si las hubiera comunicaré por esta vía, para los que no pudieron ir o para quienes se quieran repetir el plato. Hasta pronto.
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