Ceremonia de luzHace casi un año pasé casi un día entero en Los Leones 1401, lugar que había sido casi mi hogar y mi familia durante el fin de mi infancia y el principio de mi adultez. Mejor dicho: allí muchos nos hicimos casi adultos, a fines de marzo de 1985. Muchos y muchas, que está tan de moda aclarar. Como dijo uno de mis mejores amigos, "quisimos hacernos hombres, y las mujeres también quisieron" jajaj. Pero volviendo al tema: éramos niños como para vivir cosas tan adultas y quizás por lo mismo aún somos algo niños, quedamos debiendo al menos una cuota. El 29 de marzo del año pasado se cumplieron 20 años de ese golpe de adultez que nos dió la dictadura. Ese día, Paloma --que en ese entonces casi no conocía-- me dió la URL de su sitio. Y miré. Y me conmoví. Me pasaron tantas cosas en el año que siguió entre entonces y ahora, que mirando hacia atrás me parece que podrían ser tres o cuatro.
Con-mociónLa sensación del 29 de marzo del 2005 se quedó conmigo semanas, y fue creciendo. Me fui dando cuenta de lo alejado que he estado de adulto de cosas que me importan, de contextos donde pertenezco. Hace un par de años me pasó algo parecido con el trabajo, pero hace un año se inició un encontrarme que tiene que ver con cómo quiero vivir, con la gente con la que me siento cómodo y tal. Paloma me mostró casi por accidente cómo en un sitio web se puede ejercer una manera de pertenecer en el mundo.
Otras cosas se confabularon para que yo escriba aquí: la afición por escribir que aprendí trabajando en una revista, soledades, tecnologías, búsquedas, pero especialmente esas velas y ojos de hace un año, de ahí nació esta ventana que no es una más en el escritorio de mi computador, si no una ventana hacia mi alma desde el libro universal, el mediascape, en el lugar que no es lugar y que está en todos lo lugares. Si bien no me identifico mucho con los "bloggers", he tenido el privilegio de leer, escribir, ser leidó y ser escrito. Hartas voces llegaron hasta acá y se/me dejaron leer, y dijeron cosas parecidas a las que yo podría haber dicho, por ejemplo y volviendo a lo que conmemoramos:
(...) "el destino me sorprendió en el centro de alumnos del colegio en aquella época…y lo sucedido, marcó mi historia personal (como la de muchos en ese colegio) con el sello de la integridad y el amor por la vida" (...) http://puntociego.wordpress.com/2005/11/17/la-memoria-mucho-mas-que-no-olvidar/
(...) "¿Cómo fue qué?, le dije a mi Memoria, ¿Quieres decir que los tres fuimos en bicicleta al Latinoamericano el día del secuestro? Sí, dijo rotundo mi Memoria. No recuerdo nada dije mientras los ojos otra vez se llenaban de las lágrimas de la amnesia." (...) http://aguitaperra.blogspot.com/2005/03/la-amnesia-de-las-bicicletas.html
(...) "Y entonces ocurrió. Serían algo así como las 8:50 y se sienten gritos desde la calle. No escucho bien lo que dicen, pero parece ser una especie de pelea o forcejeo. Luego, tras unos minutos -o tal vez fueron segundos- una fuerte explosión. En mi vida había oído el sonido de un balazo, por lo que lo primero que pensé fue en una bomba. Y luego el fuerte chirrido de unos neumáticos en el pavimento y un automóvil que arranca a toda velocidad del lugar. Casi simultáneamente con esto, desde el cielo se siente el ruido muy cercano, casi rozando el techo del colegio, de un helicóptero policial." (...) http://pmorris.blogspot.com/2006/03/con-manuel-guerrero-jos-manuel-parada.html
(...) "De esa mañana tengo grabado el sonido amenazante de un helicóptero, tal vez eran varios. No lo sé. También recuerdo ruido de autos y balas y, aunque sé que no lo vi, recuerdo al Tío Leo corriendo, angustiado, golpeado y herido, tratando de impedirlo." (...) http://blog.paloma.cl/2005/03/velas-en-el-latino.html
(...) "En ese reencuentro hice la vieja caminata a casa con un grupo de compañeros. Entre anécdotas y copuchas, se nos acercó una señora, con mucha soltura y cara sonriente, nos preguntó “¿Y esas velitas, para qué son?” Y miré para atrás y vi todas las velas en un camino recto por varias cuadras y la miré a ella, y tuve ganas de decirle “¡cómo es posible que no sepa!”, “¡qué donde había vivido!”. Pero la calle se veía bonita y la señora estaba sonriente." (...) http://mipatiotrasero.blogspot.com/2005/04/y-esas-velitas-para-qu-son.htmlMemorando
Si bien el dolor es algo que aún está presente, estas fechas son de comunión, de cariño, de sentirnos en casa. Y eso ya no tan sólo en Los Leones 1401, donde nos encontrábamos cientos de manos, voces, ojos, y velas en un ritual de luz. El colegio ya no está allí. Nosotros tampoco. Ahora ya somos adultos, nosotros y esos recuerdos cumplimos la mayoría de edad, nos podemos sentir en casa en otras partes; y nuestras palabras, alimentadas no sólo de recuerdos si no de presente, de ideales y deseos compartidos,presentes por aquí, por allá, memorando, para no olvidar quienes somos, para no olvidar qué nos importa, para no olvidar cómo queremos que el mundo sea.
Saludos y nos vemos pronto. Gracias por venir, ver, leer y decir. Particularmente a
- Manuel Guerreo, en primer lugar, el que se hizo más adulto en ese entonces. Manuel está publicando escritos de su padre en su weblog.
- Paloma, especialmente por escribir sobre esto.
- Juan José está aburrido de la contingencia, al menos por un tiempo.
- Pablo Morris, también estaba ahí, y también habla de lo que ve, de lo que siente y piensa... y de lo que recuerda. Además es hermano de...
- Eli, que hoy es música y always was.
- Francisco está en Colombia pero cerca siempre en el alma.
- La Casa de Barril es una canción que algunos recordarán, especialmente Jony. Alex presentará el 6 de abril su novela relacionada con lo que conmemoramos: La Memoria del Caracól.
- Jony, que ha sido des-maltergiversado, su intención nunca fue llamar a votar por Piñera.

16 talkbacks:
saludos fraternos.
Hace 21 años...lo recuerdo porque soy olvidadizo no olvidador (escribi de eso en mi blog)...ese día por la noche nos asustamos, era conocido el sentimiento, pero esa vez fue más...la noche fue más oscura, más larga, y nos quedamos despiertos...luego vendría la vigilia, la marcha, la reivindicación...claro que si. Aquella noche muchos nos hicimos adultos o nos dimos cuenta que ya no éramos niños....
otro abrazo
como te decía el otro día tengo el recuerdo tan claro...el 85 yo tenía 9 años, y a pesar de saber lo que pasaba en nuestro país, la dictadura, las desapariciones, el clandestinaje, los apagones..todo era medio juego medio real..no mencionar a los/as tíos/as que se quedaban en el depto uno o dos días y luego se marchaban..no mirar el maldito auto que porfiadamente se estacionaba en Rosa con Bulnes todas las mañanas puntualmente a las 7 am...callar....pero esa noche, cuando llamaron para informar que habían encontrado a Manuel, muerto y degollado, lentamente guarde uno a uno los peluches con los que jugaba a la escuela, y asumí que ya no era un juego, que las historias escuchadas no sucedían en el limbo, que la realidad era fuerte y egoista, que los hombres del auto porfiado no eran estáticos, que Manuel no iba a volver a aparecer en nuestro depto, que esa mirada acogedora y revolucionaría que represento mi primer enamoramiento seguiría a nuestro lado...es cierto....hace 21 años que se nos fue la infancia y nos volvimos adultos/as de golpe y porrazo
bueno que te puedo decir yo naci en dictadura en el 85 tenia 4 años y no tenia idea del mundo creci en una burbuja llena de protecciones quizas por eso existe una cuota de inmadurez en mi vida algo que no me deja avanzar si mis padres no lo concienten
tengo mi propia dictadura en casa de algun modo
pero por lo menos uds estan bien
y ya tienen los pies sobre la tierra y miles de historias que hacen pensar
es un lindo post ignacio feliz cumple a tu blog
Quizá hablemos de ello en algún momento, talvez podamos sin quererlo ponernos a hablar de cosas y fechas. Hoy en día mi visión no ha cambiado, pero si me he acercado más a los que sufrieron y siguen sufriendo.
Un abrazo
Pato
Me sumo a la conmemoración, porque no puedo sino saber que la memoria se anida en mi pecho dándome el pulso para transformar lo que pienso en un sentir que no sólo yo sueño.
No obstante, lo infeliz tiene su lado feliz en la 'otra' conmemoración, ésa en donde -puedo adivinar sin leer oráculo alguno- se percibe que el batir de sus alas sopla fuerte las neblinas que suelen apagar ciertos sueños... que así sea-insallah-amén.
Un abrazo,
P.
Las historias y la gente se cuelan a través del espacio entre las uñas y los dedos.
No se las puede sacar, cuales amables astillas amadas.
Se quedan.
Se hacen uno.
Y cicatrizan.
Uno se olvida a veces.
Y un leve ardor, no molestia; una leve sensación, recuerda quienes están aún.
Persisiten, permanecen.
Abrazos.
Qué decir, no es fácil... a mí me pasa que cada 29 de marzo vuelvo a tener 10 años, vuelvo a sorprendeme con los gritos, los llantos de mis compañeros y compañeras de curso, vuelvo a realizar el rito de todos los años de las velas, vuelvo a encontrarme con amigos y amigas que hace muuucho tiempo que no veo, vuelvo a recordar el aterrizaje a sangre y fuego en Santiago de Chile y vuelven a vivir en mí las vidas de Manuel, José Manuel y Santiago, amigos queridos a quienes nunca conocí.
... y éste año, dónde será el rito?
Hay momentos que sobran las palabras, este es uno de ellos.
beso
Ay... significará eso que escribí demasiado? jajaja. Gracias L. por tu visita.
Recién había cumplido 11 años cuando pasó todo eso... cerca de mi casa... pero desperté a esa realidad años más tarde, cuando quise leer al respecto y ya lograba entender el miedo de mi familia al no querer hablar de esos temas.
Aun me estremece el recordar esas historias... lejanas y cercanas a la vez.
Me da frio...
Este ost me dejo un sabor a nostalgia.
... y no eres la primera persona que lo dice. Es curioso, porque no lo digo, pero si ocurre que recuerdo esos años en que nos pasaban esas cosas, y la manera en que nos organizábamos y actuábamos en torno a ideales compartidos, en torno a reclamar y crear consciencia para que no pasaran más cosas así. Éramos unos niños peleando contra un monstruo grande que pisaba fuerte. Hoy en día estamos disgregados, cada uno tratando de arreglárnoslas para tener vidas "productivas, "normales", etc. Si, siento nostalgia de esa cofradía de consciencia y acción. Hasta el día de hoy me gustan las tribus, aunque me cuesta sentirme parte de ellas cuando tienen poco que ver conmigo. Pero lo que prevalece hoy en mi con este tema no parece ser la nostalgia si no la esperanza, y más que la esperanza incluso: la vivencia, pues estoy de varias maneras más cerca de eso, más cerca de esa tribu, más en casa. Gracias por venir.
Yo estaba en la U cuando pasó lo de Parada, Guerrero y Nattino. Y por diversas razones, solía pasar por los Leones en forma frecuente. No podía tragarme algo tan espantoso, enfrente de un colegio, y tan sin sentido. Entiendo perfectamente que eso no se borre de las memorias tuyas y de tus compañeros. Yo aún me asusto con los helicópteros, producto de tantas noches de toque de queda, con la luz apagada y la radio prendida, oyendo a lo lejos balaceras en algún lugar de Santiago.
Hola!
Aunque estaba lejos de "Santiago-es-Chile", algo recuerdo de esa noticia. Lo q me parece mas impactante ahora, es la naturalidad con que se hablaba de la muerte y de matar en esos dias, mataron tal o cual, como si fuera un metodo valido para solucionar problemas. Mal ambiente para los que crecimos en dictadura. Los tiempos cambian, ojala para mejor.
Un abrazo!
Llevo algún tiempo leyendo tu blog, compartimos puntos de vista, historias y lugares, y ahora compartimos también desde distintos lugares, en este gran barrio, un gran creador como tu padre. Felicitaciones
Publicar un comentario