Con-memorando 2: Manueles y ceremonia de luz

Hace casi un año pasé casi un día entero en Los Leones 1401, lugar que había sido casi mi hogar y familia durante el fin de mi infancia. Allí muchos y muchas nos hicimos casi adultes, a fines de marzo de 1985. Éramos niños como para vivir cosas tan adultas, y quizás por lo mismo aún somos algo niños, quedamos debiendo cuotas.



La sensación de esa conmemoración se quedó conmigo semanas, y fue creciendo. Me fui dando cuenta de lo alejado que he estado de adulto de cosas que me importan, de contextos donde pertenezco.

Ese día además alguien me dio su URL y aprendí lo que es un blog. Otras cosas también se confabularon para que escriba aquí: la afición por escribir que aprendí trabajando en una revista, vivencias recientes, pero especialmente esas velas de hace un año, de ahí nació esta ventana que no es una más en el escritorio del computador, es un canal de retorno al mediascape, el lugar que no es lugar y que está en todos lo lugares. Si bien no me identifico mucho con los "bloggers", he podido ser parte, leer, escribir, ser leído y ser escrito. Hartas voces llegaron hasta acá y se/me dejaron leer, y dijeron cosas parecidas a las que yo podría haber dicho, por ejemplo y volviendo a lo que conmemoramos:
(...) "el destino me sorprendió en el centro de alumnos del colegio en aquella época…y lo sucedido, marcó mi historia personal (como la de muchos en ese colegio) con el sello de la integridad y el amor por la vida" (...) http://puntociego.wordpress.com/2005/11/17/la-memoria-mucho-mas-que-no-olvidar/
(...) "¿Cómo fue qué?, le dije a mi Memoria, ¿Quieres decir que los tres fuimos en bicicleta al Latinoamericano el día del secuestro? Sí, dijo rotundo mi Memoria. No recuerdo nada dije mientras los ojos otra vez se llenaban de las lágrimas de la amnesia." (...) http://aguitaperra.blogspot.com/2005/03/la-amnesia-de-las-bicicletas.html
(...) "Y entonces ocurrió. Serían algo así como las 8:50 y se sienten gritos desde la calle. No escucho bien lo que dicen, pero parece ser una especie de pelea o forcejeo. Luego, tras unos minutos -o tal vez fueron segundos- una fuerte explosión. En mi vida había oído el sonido de un balazo, por lo que lo primero que pensé fue en una bomba. Y luego el fuerte chirrido de unos neumáticos en el pavimento y un automóvil que arranca a toda velocidad del lugar. Casi simultáneamente con esto, desde el cielo se siente el ruido muy cercano, casi rozando el techo del colegio, de un helicóptero policial." (...) http://pmorris.blogspot.com/2006/03/con-manuel-guerrero-jos-manuel-parada.html
(...) "De esa mañana tengo grabado el sonido amenazante de un helicóptero, tal vez eran varios. No lo sé. También recuerdo ruido de autos y balas y, aunque sé que no lo vi, recuerdo al Tío Leo corriendo, angustiado, golpeado y herido, tratando de impedirlo." (...) http://blog.paloma.cl/2005/03/velas-en-el-latino.html
(...) "En ese reencuentro hice la vieja caminata a casa con un grupo de compañeros. Entre anécdotas y copuchas, se nos acercó una señora, con mucha soltura y cara sonriente, nos preguntó “¿Y esas velitas, para qué son?” Y miré para atrás y vi todas las velas en un camino recto por varias cuadras y la miré a ella, y tuve ganas de decirle “¡cómo es posible que no sepa!”, “¡qué donde había vivido!”. Pero la calle se veía bonita y la señora estaba sonriente." (...) http://mipatiotrasero.blogspot.com/2005/04/y-esas-velitas-para-qu-son.html
Memorando

Si bien hay dolor todavía presente, estas fechas son de comunión, de comunidad, de cariño, de sentirnos en casa. Y eso ya no tan sólo en Los Leones 1401, donde nos encontrábamos cientos de manos, voces, ojos, y velas en el ritual habitual. El colegio ya no está allí. Nosotros tampoco. Ahora ya somos adultos o algo parecido, nosotros y los recuerdos cumplimos mayoría de edad, nos podemos sentir en casa en otras partes; y nuestras palabras, alimentadas no sólo de recuerdos si no de presente, de ideales y deseos compartidos, están presentes por aquí, por allá, memorando, para no olvidar quiénes somos, para no olvidar qué nos importa, para no olvidar cómo no queremos que el mundo sea, y también cómo queremos que sea.

Saludos y nos vemos pronto. Gracias por venir, ver, leer y decir. Particularmente a
Prensa:

Ignacio Rodríguez de Rementería