Recortes de Ignacio Rodríguez de Rementería / @micronauta

2007/06/17

Día de él


Es ese día, como todos los años. No se si lo inventó la industria de la publicidad o no. Sólo se que tengo un bonito padre para recordar, y además otro padre para llamar por teléfono.

Si alguien se aventura a creer que entre los dos hacen uno, difiero; entre los dos hacen mucho más, y estoy muy agradecido de ambos.

Día de agradecer y celebrar, y de ninguna cosa comprar, industria publicitaria toma jeje.

3 talkbacks:

Unknown dijo...

Buena Ñañe, haciéndole travesuras al sistema. Lindo día para recordar, y siempre en presente y desde el porvenir, te parece? Ellos están ahí, a la vuelta de la esquina, siempre apareciendo furtivos "como un ladrón en la noche" (1Ts 5,1-6; Mateo 24:43; Ap 16:15; Lc 12 39-40)
abrazo,
Manuel.

Azraela dijo...

diablos!!! me hiciste llorar...

Carlos Smith dijo...

Recuerdo, recuerdo años y años de una amistad construida con el Gitano, recuerdos del año 70 cuando nos íbamos de tocata tres o cuatro veces al día. Y nacieron conversaciones inenarrables, ahora, e imposibles, en ese tiempo, conversaciones que se prolongaron en Madrid, en Götingen, en París, en Amsterdam, en Estocolmo, siempre con una guitarra al costado y un guitarreo de vida que hilvanaba la comunidad de mar que llevábamos en el alma, ese traducido en un común pensar, en un común hacer, en una común integridad. Era el más extravagante de los cantautores, pero el más leal, el más amigo, el de la puerta abierta, el de compartir la vida entera

Valparacielo, valparaviento, valparacerros, valparasol

Era trajeador de terno de cuero y sombrero español, poeta obstinado

“Celebraré tu pelo de ceniza
Que cobre fuera o madurado trigo
Del tiempo que lo fui testigo
El tiempo que ahora todo cicatriza”

Décima no editada.

Conversador de largas noches y legador. Me legó su amistad y el haberte tomado en brazos, Ignacio, cuando tenías semanas de vida y tu amistad y reencontrarte al lado de una fuga en guitarra en aquellos tiempos nerviosos del 89.
Regresó y cantamos, cantamos mucho, pero se convirtió en el ser más invisible de esta tierra, para hacerse visible una vez más, cuando se le ocurrió dejarnos por esas cosas que Osvaldo hacía sin preguntarle a nadie.

Valaparaarena , Valparapeces, Valaparabarcos, Valparaazul.

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