Digital o no digital? Esa NO ES la cuestión!

En los últimos días ha habido ruido en los medios chilenos acerca de la televisón digital (TVDT). La opinología parece haberse apoderado de una discusión que debería ser técnica y política, donde se juegan millones en futuros negocios y la posibilidad de perpetuar o terminar con el monopolio televisivo actual. Los argumentos falaces y las noticias superficiales van y vienen, pero igual han pasado cosas interesantes de mencionar.

Historia

Hace caleta de años, los japoneses, en su casi enfermiza obsesión por el liderazgo tecnológico, crearon un sistema de TV que tenía aproximadamente el doble de calidad que NTSC, el sistema originado en EEUU que actualmente se usa en Chile y como en tres países más. La hipótesis era que uno pudiera disfrutar en casa de una calidad de imagen mucho mejor (Europa y casi todo el resto del mundo ya trabajaba con un estándar superior conocido como PAL, desarrollado en alemania).

Entendiendo que para potenciar esta tecnología era necesario llevarla a un mercado mayor, los japoneses organizaron una demostración en la capital de los Estados Unidos. La idea era convencer a las autoridades de impulsar y adoptar esta tecnología. Las empresas gringas del rubro, que ya habían perdido la supremacía tecnológica a la luz del impresionante desarrollo japonés, entraron en pánico e hicieron lobby para su gobierno no permitiera la entrada de esa primera norma japonesa.

Además de la cuestión gremial, había un problema tecnológico. La cantidad de información que se transmitía con cada cuadro era tan grande, que para transportar un canal de alta definición se requería prácticamente toda la banda VHF, o casi un transponder entero de 36 MHz de un satélite geoestacionario. Entonces una coalición de empresas de EEUU se puso a trabajar en un sistema más eficiente, digital y con compresión de datos (MPEG). Así se inició un largo camino que dió lugar a lo que hoy se denomina el ATSC, un primer sistema digital de televisión que permite transmitir en las mismas bandas VHF y UHF que se usan actualmente allá (y acá, donde copiamos casi todo lo de allá). Cabe señalar que MPEG se usó para muchas otras aplicaciones, y hoy gran parte de la TV satelital, móvil y sobre Internet usa estándares que salieron de esa historia.

A diferencia de la norma de radio digital que se usa hoy en EEUU, el ATSC no permite que un canal sea compartido a la vez entre transmisión digital y analógica. Debido al origen gremial de la norma, no se contempló abrir una nueva zona del espectro electromagnetico para la TV digital. Así, los grandes conglomerados mediáticos, que normalmente poseen más de una concesión en cada zona metropolitana importante, podrían migrar una a digital mientras siguien transmitiendo NTSC. Dicho de otra manera, ATSC no favorece la entrada de nuevos actores al mercado de la televisión.

Europa y Japón, cuyos gobiernos se toman más en serio estas cosas, crearon normas basadas en estándares abiertos, que pueden funcionar en zonas nuevas del espectro electromagnético y trabajar con señales compartidas. Por ejemplo en Londres hay canales que comparten un mismo transmisor, con el consiguiente ahorro en costos, interferencias, espectro y contaminación electromagnética. Estos sistemas además están preparados para la recepción móvil (cosa que con ATSC no funciona). Así es como hoy la norma de TV digital más utilizada en el mundo es DVB, el sistema europeo. Brazil, que también se toma en serio estas cosas, realizó uno de los estudios más extensos acerca de TVDT, comparando las tres normas más importantes, y determinó que tanto DVB como la norma japonesa (ISDB) eran mejor que el estándar gringo. Hay otras dos normas para un total de cinco: China está desarrollando su propio sistema de TVDT conocido como DMB-T, que requiere menos potencia y en el cual Brazil también se ha interesado. No confundir con el sistema de Corea del Norte, llamado T-DMB y que es totalmente distinto. Si alguien pensó que que con la digitalización de la TV el problema de las normas se iba a simplificar... pues ahí tienen la respuesta.

La brecha online-offline

Mientras los gobiernos del mundo (algunos más rápido, y el de Chile más lento) se debaten respecto de cuál sistema de TVDT adoptar, y ATSC no es particularmente exitosa ni en lo comercial ni en lo técnco, la Internet se siguie desarrollando, y en particular una tecnología llamada IP multicasting, permitió desde mediados de los 90 la transmisión via 'net de todas las actividades de la NASA. Por esos años, las universidades, empresas y organismos gubarnemantales gringos que activaban IP multicast en sus routers llamaban al "canal" de TV de Internet con el apodo de Mbone, apreviación de multicast backbone. Esa fue una de las primeras implementaciones a gran escala de IPTV (sigla que al parecer es marca registrada de Cisco Systems). El Mbone creaba streams de datos de video sobre la red IP de manera automática, entre los servidores y routers de quienes quisieran transmitir y los routers y PCs de quienes quisieran recibir.

Esa tecnología ha seguido evolucionando, el IP multicasting se ha incorporado a iniciativas como la Internet2 y es parte de IPv6, la próxima generación del protocolo subyaciente de la 'net. Consecuentemente, en algún tiempo, cualquiera que tenga ganas, algunos recursos y acuerdos con los proveedores de Internet, podría hacer un canal de TV por Internet con transmisión en tiempo real, de la misma manera que hoy cualquier puede hacer su propio "diario".

A ver. Lo voy a decir otra vez: cualquiera que tenga ganas y algunos recursos, podría hacer un canal de TV por Internet con transmisión en tiempo real. Hoy ya es más o menos fácil hacer vodcasting, pero el vodcasting no escala bien y automáticamente. En cambio con multicasting es la red (los routers) quienes se encargan de distribuir las señales de manera eficaz por los enlaces, y el canal de TV se puede dedicar a lo que importa, crear buenos programas. Mientras se desarrolla el multicasting, la solución intermedia es algo llamado una CDN. El resultado: el
 usuario podrá escoger entre miles de canales.

Ya algunos usuarios en Europa usan servicios limitados de IPTV por el cual pagan extra a sus proveedores de Internet, pero dichas iniciativas suelen ser cerradas, es decir el usuario accede a señales de video que el proveedor habilitata (y por las que cobra), y no a cualquier stream multicast que viene del otro lado del mundo. Pero la 'net está llena de iniciativas cerradas que terminaron abriéndose. Quién recuerda los planes "nacionales" de Internet que sólo permitían acceder a sitio web dentro de Chile?

Conclusión: la TV digital está naciendo obsoleta

ATSC no funciona bien en movimiento. ¿Por qué querría alguien pagar por un costoso aparato de TV que no se puede mover, al cual además hay que colocarle una antena en el techo de la construcción? Dado que pronto todos los teléfonos móviles estarán conectados a la Internet de una u otra forma, la oferta de canales en los móviles será infinita. Igual habrá un mercado de TV digital de alta resolución, para ver películas. Sin embargo eso ya se puede hacer, y no se necesita ATSC ni DVB-T ni ISDB-T. En Chile los usuarios de VTR que pongan la caja digital (de momento tiene un costo pero terminará siendo gratis), no tendrán que ir nunca más a un Blockbuster a arrendar un DVD. Aparecerán otros servicios y compañías con posiblidades similares, es inevitable.

De todo esto se pueden concluir varias cosas:

  • Se entiende que gente como Piñera hagan lobby para que el gobierno opte por una norma. Pués creen que así el oligopolio ejercido por las actuales cadenas de TV podrá perpetuarse.
  • estas altura da igual qué norma escoga el gobierno, la norma ya estará obsoleta, especialmente si escogen ATSC. DVB y ISDB, gracias a que proveen un marco para la transmisión a móviles, tienen un poco más de sentido en el corto plazo.
  • La misma funcionalidad que prestan esas normas para la recepción de señales de TV digital sobre teléfonos móviles puede ser provista por las redes móviles actuales y el IP mutlicasting. Hoy las compañías de telefonía móvil ya pueden ofrecer video en sus teléfonos, y con algunas mejoras pequeñas en sus redes (activación de multicast), podrán competir con la TV y la radio sin tener que pedirle permiso al gobierno o a las cadenas de TV.
Igual, el gobierno, cuyo rol entre otros es velar porque el espectro electromagnético -que nos pertenece a todos-- se use inteligentemente, está a tiempo de favorecer una norma de TV nueva y una manera de implementarla que asegure mayor acceso, diversidad de contenidos, competencia y un rol más social de la TV pública. Para ello la TV digital se puede implementar como un servicio del estado, centralizando la transmisión para bajar los costos y asegurar que los concecionarios actuales no puedan acaparar la nueva tecnología. Hasta usando ATSC, que es la norma de TVDT más precaria, se podría implementar de inmediato 30 canales nuevos de definición estándar, sin interferir con los actuales, en la zona metropolitana de Santiago.



A pesar de lo que los ejecutivos de las cadenas de TV creen, los televidentes no somos tontos, y no vamos a comprar una caja de dos mil dólares sólo para ver el noticiario en 16x9 y oir el matinal (que nadie ve, la gente sólo lo oye) en surround. Para los largos paseos que nos brinda por la ciudad el Transantiago, el teléfono móvil servirá para el matinal, la telenovela y el noticiario. Mientras que, al finalizar el día, va a ser el protocolo IP el que nos va a permitir ver la película o serie que queremos ver, a la hora que la queramos ver. Y si algo va a incentivar que compremos televisores nuevos va a ser que haya más canales y una mejor TV pública.

Linkografía:

Ignacio Rodríguez de Rementería