Grabando a Marcelo

Cada cierto tiempo, la vida trae regalos. La música siempre puede ser un regalo cuando es honesta, y creo que hoy la canción honesta es un desafío inmenso y un bien escaso. Me admiro de la valentía de quien la hace. He tenido el gusto de estar trabajando con Marcelo Vergara, en preparación de su próximo disco, un trabajo de una honestidad que me conmueve.

Y lo que pasa es que Marcelo no sólo es un excelente músico, estudioso y meticuloso. No sólo sabe en qué idioma musical quiere hablar. Tiene además claro que quiere decir cosas. Y eso, que lo potencia como hacedor de canciones, tampoco es todo. Pues además es una excelente persona, que tiene algo significativo que decir, con quién nos hemos entendido tan bien, a pesar de que nuestros gustos musicales son diferentes.

Nótese la foto "demente" de Marcelo escondido como guerrillero pop, trás el anti-pop.

Es linda esta pega. Rodeado de aparatos y cables que sirven para registrar, para compartir algo que puede ser sagrado, me siento ahí (doble-sentido que no se puede hacer en otros idiomas). Todo lo contrario de no estar ni ahí: siento y me siento con mis amigos músicos, una mezcla entre computín, mago y terapeuta, y ayudo a guardar para después momentos de arte y "pura magia" como diría Ammy.

Love this job!



Nota geek: uno de mis trucos recientes es sacar fotos con el teléfono de las posiciones de cosas, como el micrófono para la voz y las perillas del preamp. La automatización de los pobres.

Linkografía:

Ignacio Rodríguez de Rementería