In+digos


Iba hoy en el metro, pensando en los acontecimientos recientes y observando de reojo a la gente como es mi voyeurística costumbre, cuando de pronto se sentó delante mío un papá con sus dos hijos y se veían tan bien, bellísimos, incluido el papá que exudaba amor por todos lados, y los niños como lo abrazaban... daba gusto. Así que le pedí permiso a su mujer y a él para sacarles foto.

Creo que si no fuera por los remezones de los últimos días, no podría haber visto esto, o sea habría pasado delante mío sin verse, y no podría tener esta sensación: yo también quiero.

Ahora, que tengo la respuesta a esa pregunta, tengo nuevas preguntas.

update: Tengo una idea loca y maravillosa, que al menos por el momento, me tiene "como perro con dos colas".

Ignacio Rodríguez de Rementería