Aún tenemos prensa, compañeros: portada de La Nación de mañana


Los lectores no somos estúpidos.

Había pensando en un largo texto sobre el estado actual de la comunicología política chilena, en cómo algunos expertos en campañas creen que los lectores somos oligofrénicos, lo impresentable de que un ex presidente y candidato se niegue a ir a Chilevisión y que el dueño de Chilevisión censure a La Nación.

Y entonces sonó el teléfono, y me enteré de que Lorena Ferraro, periodista del diario La Nación acreditada para cubrir el comando de Sebastián Piñera, fue removida a la fuerza del evento de proclamación del empresario.

Así con esa famosa frase: por la razón o la fuerza.

Entonces, en vez de una larga reflexión acerca de los publicistas de candidatos y su desprecio por nuestra inteligencia, preferí conversar vía Twitter acerca de lo ocurrido, y aportar otra reflexión, más optimista y constructiva, que dice así:

Todavía existe en Chile el periodismo que confía en la inteligencia de sus lectores. Les dejo con la portada de La Nación de mañana.

Mientras, me río un poco de quienes creen que potenciando más o menos determinadas marcas periodísticas pueden manipular nuestra percepción de la realidad. Ya no es tan sencillo.

Nota para los lectores más jóvenes, el guiño es en referencia a tiempos de la dictadura, en que las revistas de la resistencia -censuradas por la represiva institucionalidad de esos años- publicaban páginas con columnas en blanco, para evidenciar que faltaba contenido censurado.

Aclaración: trabajo como consultor para algunos proyectos de La Nación, pero mi opinión es personal y no está a la venta.

Ignacio Rodríguez de Rementería