Dulces BBS Paranoicos

Por Claudio Gutiérrez

BBS Paranoicos

Cuando entré a trabajar a Alerce a fines del '92, lo primero que hice fue tratar de grabar a las bandas que me gustaban. Una de ellas cultivaba un estilo musical que en aquella época tenía pocos exponentes en nuestro país: el hardcore melódico. Su nombre: BBS Paranoicos. Eran de Maipú y previamente había tocado temas de ellos en los programas radiales Próceres Sudakas (en AM) y en Proyekto R (en FM).

Para promocionarlos, utilicé la estrategia (aprendida en mi fugaz paso por la carrera de Publicidad) de utilizar como comodín una marca conocida para presentar una nueva marca por conocer. La marca conocida eran Los Miserables y la marca por conocer era BBS Paranoicos. Obviamente, la escena hardcore-punk conocía a ambas bandas. Mi público objetivo no eran ellos, sino los periodistas de espectáculos que ya habían acogido con curiosidad a la banda punk de El Bosque. Lamentablemente asociarlos con Los Miserables, fue algo que no le gustó a los BBS. Tampoco les gustó la redacción del comunicado de prensa con el que presenté su primera producción para Alerce: el caset Incierto Final.

A continuación comparto ese "incomprendido" comunicado y una foto de la época tomada por Fabian Escalona. En ella aparecen de izquierda a derecha: Juan, Pedro, Alex (sentado), Carlos (haciéndome un conejito) y un servidor. La foto fue tomada en la oficina de Carlos Necochea (por ese entonces director de Alerce). De fondo puede verse una arpillera de Violeta Parra.

BBS PARANOICOS
"Seremos hijos de sus falsedades, pero nunca padres del olvido"

Los BBS Paranoicos fueron paridos mediante operación cesárea una epiléptica noche de 1991. Las 4 criaturas, abandonadas en medio del pos-moderno Chile de fin de siglo, arrastran consigo la herencia de sus bandas antecesoras: Pedro y Juan (ex- Los Indeseables), Alex (ex- Toque de Queda) y Carlos (ex- Los KK).

Los BBS son cuatro que no hablan de más, los mismos arriba que abajo de un escenario. Son cuatro que no olvidan y que no pueden creer en nadie más que en ellos.

Los BBS son cuatro solitarios que quieren dejar las cosas claras: el mundo es grotesco, aparente y cosificante. En ese contexto el único camino es ser verdadero y honesto y eso es lo que ellos pretenden: ser consecuentes con los actos e ideales y decir lo que sienten y quieren expresar libremente.

Los BBS son cuatro que no quieren crecer, que no quieren perder lo mágico de la infancia para ser reemplazado por el pragmatismo de nuestra era. Cuatro que quieren ser libres para hacer lo que les nace sin permiso de nadie. Cuatro que saben lo triste de perder la vida sin haber hecho nada con sentido.

"Incierto Final" se titula el primer caset de los BBS Paranoicos. Contiene 13 canciones de hiperkinético hardcore melódico, matizado con ska, twist y rock and roll. Desborda en fuerza y rapidez con algunos toques oscuros y sicodélicos.

En sus textos abordan la temática existencial del hombre al verse enfrentado a un medio socio-cultural hostil y preestablecido al que no se ha elegido pertenecer. Incursionan en conflictos y emociones como la soledad, depresión, frustración y angustia y representan la represión, violencia y marginación que ha todos nos toca vivir.

Incierto Final” es un acelereado atake de visiones melancólicas, apremiantes y urgentes de la realidad nuestra de cada día que, con toda seguridad, te dejarán al borde de la eskisofrenia.

Ignacio Rodríguez de Rementería